Una historia de esperanza y denuncia
María Alexandra Gómez, una joven venezolana, está atravesando una de las peores experiencias de su vida. Su esposo, Nahuel Gallo, un gendarme argentino, fue detenido hace casi dos años en Venezuela y desde entonces su familia no tiene noticias claras sobre su estado. Mientras tanto, ella no pierde la esperanza y sigue reclamando justicia y libertad.
¿Qué pasa con Nahuel Gallo? 🕵️♀️
Gallo fue capturado cuando ingresó a Venezuela para pasar las fiestas con su familia. Desde entonces, lleva 419 días en un centro de detención en Caracas, conocido como Rodeo 1. María Alexandra denuncia que su esposo está en situación de desaparición forzada y aislado en condiciones muy duras. Solo ha podido saber que está en ese lugar, pero no tiene información sobre su salud o bienestar.
En sus redes sociales, María Alexandra comparte su angustia y pide ayuda. “Sueño con una llamada, sueño con su libertad”, escribió, insistiendo en que la situación de su esposo y de otros presos políticos en Venezuela debe cambiar. Ella también exige que se acaben los centros de tortura y que se cierre el Helicoide, un lugar que ha sido reconocido por su gravedad y maltrato.
Una lucha que no se detiene ✊
Mientras espera noticias, María Alexandra no se queda quieta. Se ha unido a otros familiares de presos en Venezuela y participan en acciones internacionales, incluyendo contactos con el Vaticano y con diferentes gobiernos. La idea es que alguien pueda intervenir y lograr la liberación de los detenidos, muchos de los cuales llevan meses o años sin poder comunicarse con sus seres queridos.
En los últimos días, algunos avances se lograron. La esposa del abogado Germán Giuliani, también detenido en Venezuela, contó que pudo hablar con él en una llamada. Aunque no sabe exactamente en qué estado está, al menos pudo escuchar su voz y eso le dio algo de alivio. Giuliani fue arrestado en mayo de 2025 en un penal cercano a Caracas llamado Yare II.
Por otro lado, un ciudadano argentino-israelí, Yaacob Harary, fue liberado y contó a medios detalles sobre las condiciones en las que estuvo detenido. Relató que sufrió frío extremo, con agua congelada para bañarse, y que fue víctima de maltrato sistemático. Estas experiencias muestran la gravedad de la situación en muchos centros de detención en Venezuela.
Imágenes y testimonios que impactan 📸
Uno de los testimonios más duros vino del profesor de yoga francés Camilo Pierre Castro, quien también fue liberado y compartió que Nahuel Gallo estaba en un estado psicológico muy difícil. Castro aseguró que las imágenes de Gallo caminando solo en una cancha de cemento eran falsas, y que en realidad nunca pudo caminar libremente en un patio. Además, afirmó que Nahuel fue obligado a grabar videos y fotos, y que estuvo completamente aislado sin posibilidad de tener llamadas o visitas, incluso consulares.
¿Qué pide la familia?
María Alexandra insiste en que las autoridades venezolanas deben poner fin a esta situación. Quiere que liberen a su esposo y a todos los presos políticos y extranjeros que aún permanecen en las cárceles del país. También exige el cierre de los centros de tortura, en especial el Helicoide, que será transformado en un centro social pero que, para ella, representa un símbolo de abuso y sufrimiento.
“Tienen que parar la tortura. Basta de inocentes sufriendo, de familias enteras desgarradas”, afirma con determinación. La lucha continúa, con la esperanza de que la justicia y la solidaridad internacional puedan lograr que Nahuel y otros presos tengan su libertad.




