¿Qué pasó? La denuncia que parecía tener peso se quedó en nada
En solo ocho días, la justicia argentina decidió que la denuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel contra los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi no seguía adelante. Villarruel los acusaba de calumnias, injurias y hasta de intentar desestabilizar la democracia con sus declaraciones en un programa de televisión.
El fallo: la justicia dice no
La jueza María Servini fue clara: rechazó los pedidos de Villarruel y confirmó que los dichos de los periodistas, si bien pueden ser criticables desde el punto de vista periodístico, no constituyen delitos. Además, aclaró que si la vicepresidenta quiere seguir con la denuncia por calumnias o injurias, debe hacerlo en la justicia civil, ya que se trata de delitos de acción privada, no penal.
La jueza también explicó que no encontró indicios de que los periodistas hayan formado algún grupo para imponer ideas por la fuerza o generar temor, algo que sería grave. Tampoco vio amenazas relacionadas con atentados contra el orden constitucional o la democracia, por lo que desestimó esas acusaciones.
¿Y la denuncia contra Javier Negre? Sin conexión
Villarruel también había pedido que se unificaran las causas contra Feinmann y Rossi con una denuncia anterior que ella presentó en 2025 contra Javier Negre, un periodista español vinculado a La Derecha Diario. Pero la justicia no vio relación entre ambas causas y rechazó esa solicitud, según confirmó la jueza Servini.
¿Qué dijo Villarruel? 🔍
La vicepresidenta presentó la denuncia en medio de una polémica que se originó en un video que compartieron en YouTube, donde Feinmann y Rossi la tildaron de golpista, entre otros calificativos. Ella argumentó que esas expresiones no eran análisis políticos, sino agravios y mentiras que dañaron su honor y la institucionalidad.
También acusó que esas declaraciones le produjeron daño personal y político, además de que socavaron su cargo y las instituciones. La denuncia fue presentada el mismo día que hizo otra contra Luis Petri, un diputado libertario, por llamarla “golpista” en redes sociales.
¿Qué dijeron los periodistas? 😂
Feinmann y Rossi no se quedaron callados. Respondieron con ironía y burla en su programa de televisión, y fueron representados por abogados que celebraron la decisión de la justicia. Para ellos, la resolución fue justa y ajustada a la ley, cerrando un capítulo que, según ellos, buscaba perjudicar su trabajo.
¿Qué sigue? 📜
Por ahora, la denuncia de Villarruel quedó desestimada, y la justicia dejó en claro que las palabras en los medios, aunque puedan ser molestas o polémicas, no siempre constituyen delitos penales. La vicepresidenta puede seguir adelante con su reclamo en la justicia civil si así lo desea, pero en el ámbito penal, la causa está cerrada.
Este episodio refleja una vez más cómo las disputas políticas y mediáticas pueden llegar a los tribunales, pero también cómo la justicia busca separar los hechos del discurso, protegiendo la libertad de expresión sin dejar de lado las responsabilidades legales.




