¿Qué significa que la informalidad esté en auge?
En Argentina, la situación laboral no es la mejor. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el último trimestre de 2025, casi la mitad de los trabajadores (un 43%) estaban en situación de informalidad. Esto quiere decir que alrededor de 5,8 millones de personas en los principales centros urbanos del país no tenían acceso a obra social ni aportes jubilatorios. La informalidad no discrimina y afecta a todos, pero hay grupos que la enfrentan con más intensidad.
¿Quiénes son los más afectados? 👩👵👴
Las mujeres jóvenes, especialmente las menores de 29 años, son las que encabezan la lista. La tasa de informalidad en este grupo alcanza un alarmante 57,9%. Pero no solo las jóvenes sufren; las personas mayores de 65 años también están en esa misma línea, con un índice de 61,6%. Es decir, muchas de las personas en sus últimos años de vida laboral o jubilatorio están en empleos precarios y sin protección.
Dividiendo por género, las mujeres tienen una tasa de informalidad del 44,5%, frente al 41,8% de los hombres. La situación se vuelve todavía más difícil para los jóvenes, donde la informalidad llega al 58,4% en mujeres y 57,3% en hombres menores de 29 años. La realidad es dura para quienes están intentando insertarse o mantenerse en el mercado laboral.
¿En qué sectores hay más informalidad? 🚧
La informalidad no distingue rubro y se concentra especialmente en ciertos trabajos. En el servicio doméstico, la informalidad alcanza un 78%, un nivel altísimo. Le siguen la construcción, con un 73,8%, y el sector de hoteles y restaurantes, con un 59,7%. También el comercio tiene su cuota, con un 52,6%. Es importante destacar que algunas reformas laborales recientes extendieron los períodos de prueba y excluyeron al servicio doméstico de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que puede influir en estos números.
¿Qué pasa con la economía y el empleo?
Más allá de la informalidad, la economía argentina enfrenta otros desafíos. La tasa de desempleo subió a un 7,5% en el último cuatrimestre del 2025, alcanzando su nivel más alto desde finales de 2020. Aunque la economía creció un 6,4% desde noviembre de 2023, esto no se traduce en una mejora en la calidad de los empleos.
Expertos, como Lorenzo Sigaut de Equilibra, advierten que hay un problema de fondo: hay más personas sin trabajo y quienes tienen empleo, muchas veces, no tienen la estabilidad y derechos que deberían tener. Santiago Casas, economista de EcoAnalytics, explica que sectores clave como el comercio, la construcción y la industria están en recesión de demanda, lo que empuja a más trabajadores a la informalidad.
¿Qué se puede esperar en el futuro?
La situación es compleja. Aunque la economía muestra ciertos signos de crecimiento, la calidad del empleo sigue siendo un problema grave. La informalidad y el aumento del desempleo reflejan una economía que aún no logra generar empleos dignos y seguros para todos.
Es importante que las políticas públicas y las reformas laborales tengan en cuenta estos desafíos para mejorar las condiciones laborales y reducir la brecha entre quienes tienen empleo formal y quienes viven en la precariedad. La lucha contra la informalidad no solo implica estadísticas, sino también la búsqueda de un trabajo más justo y seguro para todos.




