¡Finalmente la inflación tocó fondo en junio! 🎉

Después de casi un año intentando bajar, en junio la inflación en Argentina logró caer por debajo del 2%, ubicándose en un 1,9%. Esto marca un cambio importante, ya que en los últimos 10 meses el índice de precios había estado por encima de ese nivel clave. La buena noticia llega en medio de un contexto donde algunos sectores, como alimentos y transporte, mostraron una desaceleración en sus aumentos de precios, ayudando a aliviar un poco la presión en los bolsillos.

¿Qué fue lo que más bajó? 🥗🚗

El rubro de alimentos y bebidas fue uno de los protagonistas en esta desaceleración. En junio, solo subieron un 1,3%, marcando la variación mensual más baja desde junio de 2025. Esto fue posible gracias a que, aunque hubo un aumento en verduras, las frutas bajaron, y la carne mantuvo su estabilidad. Además, en transporte también se vio una fuerte reducción en los aumentos, con un alza del 1,6%. Estas cifras muestran que los precios en estos sectores se están estabilizando.

¿Y qué pasa con los precios que no varían tanto? 🔎

La inflación núcleo, que excluye los componentes más estacionales y regulados, también se desaceleró, bajando del 1,9% al 1,6%. Aquí entran cosas como pan, medicamentos y alquileres. Sin embargo, los precios estacionales, que incluyen verduras y turismo, subieron un 3,4%, principalmente por el inicio de las vacaciones de invierno y el aumento en los precios de paquetes turísticos. Los servicios regulados, como la electricidad y el transporte público en el AMBA, subieron un 2,3%, impactando en las expensas y costos de vivienda.

¿Qué sectores aumentaron más en junio? 🚀

Los rubros que más aumentaron fueron Recreación y cultura, con un 4,2%, por el auge en paquetes turísticos durante las vacaciones, y Vivienda, agua, electricidad y gas, con un 3,3%. Este último aumento se relaciona con el incremento en los salarios y en el bono de encargados de edificios, que impactan en las expensas y en el costo de la vivienda.

¿Qué pasa en las regiones del país? 🌎

En el Gran Buenos Aires, Noreste y Patagonia, los mayores incrementos estuvieron en Vivienda y servicios básicos, como electricidad, alquileres y gas en garrafa. En Noreste, el aumento en el precio del gas en garrafa fue destacado, mientras que en GBA, las expensas subieron. En otras regiones como la Pampeana, Noroeste y Cuyo, fue más fuerte el impacto en alimentos y bebidas no alcohólicas.

¿Qué pasa con la ropa y los bienes? 👕

La ropa también mostró un aumento moderado del 0,4% en junio, un poco más que en mayo, pero sin demasiados sobresaltos. Los expertos explican que esto se debe a que la liquidación de invierno se adelantó a fines de junio, lo que evitó un aumento más fuerte en los precios.

¿Por qué la brecha entre bienes y servicios se amplía? 💸

La diferencia entre el aumento de precios en bienes (como ropa y tecnología) y servicios (como viajes y alquileres) sigue creciendo. Esto pasa porque, con el dólar controlado y estable, los precios de los servicios, que están más relacionados con el dólar y los salarios, tienden a subir más que los bienes. La economista Fiorella Scalise explica que esto refleja una recomposición en los precios relativos, es decir, cómo se distribuyen los aumentos entre diferentes sectores.

¿Se viene otra subida en julio? 📆

Aunque junio fue un mes con buena noticia, los expertos advierten que en julio la inflación podría volver a subir a cerca del 2%, principalmente por la estacionalidad y el inicio del receso invernal, que suele impulsar los precios en ciertos rubros. Algunos economistas creen que la inflación seguirá bajando lentamente durante el segundo semestre, pero otros piensan que será difícil perforar el 1,5% mensual en los próximos meses.

¿Qué dicen los especialistas? 🧠

Mientras algunos optimistas confían en una tendencia de desaceleración, otros advierten que si el dólar no se abarra, la inflación podría mantenerse en torno al 2%. La política monetaria, las tasas de interés y la estabilidad fiscal son factores clave para que esta tendencia continúe. En general, los analistas coinciden en que si la inflación baja gradualmente, esto puede ayudar a que los salarios tengan más valor y que el consumo interno se recupere, favoreciendo una economía más equilibrada en los próximos meses.

En resumen, Argentina logró un pequeño pero importante avance en el control de la inflación, pero todavía hay desafíos por delante. La buena noticia es que las señales de desaceleración están ahí, y con un poco de paciencia, se espera que en los próximos meses los precios puedan seguir estabilizándose.