La actividad metalúrgica en niveles históricos bajos
La industria metalúrgica en Argentina continúa en un momento complicado. Según el informe de ADIMRA, la asociación que agrupa a los industriales del sector, en julio se utilizó menos del 40% de la capacidad instalada. Esto significa que las fábricas están produciendo mucho menos de lo que podrían, y la tendencia es claramente a la baja.
En concreto, en ese mes, el uso de la capacidad fue del 39,2%, una caída de 6 puntos respecto del mismo mes del año pasado. Es uno de los niveles más bajos en la historia del sector y recuerda mucho a los momentos más duros de 2020, cuando la pandemia impactó fuerte en toda la economía.
¿Qué otros números muestran este retroceso?
Además de la baja en uso de maquinaria, varias ramas de la metalurgia también muestran caídas. Por ejemplo, la producción de bienes de capital cayó un 9,5% en comparación con el año pasado, y la maquinaria agrícola sufrió una baja del 7,7%. Otros segmentos como los equipos eléctricos, el equipamiento médico, las carrocerías y remolques, y otros productos de metal también tuvieron menos actividad que antes.
Lo que llama la atención es que, en medio de este panorama oscuro, el único rubro que logró mejorar un poquito fue el de autopartes, con una suba del 1,9%. Pero cuidado: en los últimos seis meses, todavía acumula una caída del 3,1%, por lo que no estamos hablando de una recuperación clara.
¿Y qué pasa con la demanda?
El interés por parte de los diferentes sectores que consumen productos metalúrgicos también está en baja. Todos los sectores analizados en el informe registraron caídas por segundo mes consecutivo. El consumo final, por ejemplo, cayó un 9,6%, y otros sectores como construcción, agrícola y minería también sufrieron pérdidas importantes.
Esto significa que menos gente y empresas están comprando productos metalúrgicos, lo que afecta aún más la producción y la economía del sector.
¿Qué pasa en las provincias?
El retrato no cambia mucho cuando miramos las regiones. Córdoba lidera las caídas, con un retroceso del 7,9%, seguido por Buenos Aires, con un 5,8%. Mendoza, Entre Ríos y Santa Fe también experimentaron bajas, principalmente en bienes de capital y maquinaria agrícola. La situación refleja que no solo a nivel nacional, sino en varias provincias, la industria metalúrgica enfrenta momentos difíciles.
¿Qué dicen los empresarios y qué se espera?
La mayoría de las empresas no tiene muchas expectativas de mejora en el corto plazo. Según una encuesta de ADIMRA, el 70% de las empresas no prevé cambios en su producción en los próximos tres meses. La cautela de los empresarios refleja la incertidumbre sobre la demanda interna y el contexto económico en general.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, fue claro: la producción sigue estancada, los niveles de productividad son bajos, y la baja demanda dificulta la operación de muchas fábricas. Además, señaló que hay una necesidad urgente de implementar herramientas que fomenten la inversión y ayuden a mantener el empleo en el sector.
¿Qué pasa con el empleo?
El impacto en el trabajo también se nota. La cantidad de empleados registrados en las empresas metalúrgicas cayó un 2,2% en comparación con el año pasado. En el último mes, la reducción fue del 0,2%. Es decir, menos gente está trabajando en esta industria, y eso también genera preocupación para el futuro.
¿Qué nos deja esta situación?
El panorama para la industria metalúrgica en Argentina no es alentador. Con producción en baja, poca utilización de maquinaria, empleo en caída y expectativas de recuperación que todavía no aparecen, el sector enfrenta un momento difícil que podría prolongarse si no se toman medidas para estimular la economía y la inversión.
Por ahora, todo indica que la recuperación no será rápida, y que la industria tendrá que seguir adaptándose a un escenario de incertidumbre. La clave será cómo se logre revertir esta tendencia en los próximos meses, y qué acciones puedan impulsar un cambio real en la actividad y en el empleo del sector.




