¿Qué pasa con la comida en Argentina? 🍔🇦🇷

La industria alimenticia del país está atravesando un momento complicado. En los últimos once meses, la producción cayó en ocho, y en varias semanas importantes, plantas reconocidas tuvieron que cerrar o frenar sus operaciones. ¿El motivo? El aumento de las importaciones, que crecen a pasos agigantados, afectando a la producción local y generando incertidumbre en el mercado.

¿Por qué crecen las importaciones? 📈🌍

Un informe reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que, entre enero y septiembre de 2025, las importaciones de bienes de consumo alcanzaron un récord desde 2004. Solo en ese período, Argentina gastó aproximadamente 1.373 millones de dólares en productos alimenticios, un aumento del 49,4% respecto a 2024 y del 77,4% en comparación con 2023. Esto significa que cada vez más alimentos ingresan al país desde el exterior, afectando a productores locales.

Se importan desde productos agrícolas como bananas, café y paltas, hasta alimentos procesados. Por ejemplo, las importaciones de bananas, paltas y café crecieron un 54% en lo que va del 2025, sumando un gasto adicional de más de 212 millones de dólares en divisas. Aunque estos productos no siempre forman parte de la industria alimenticia en sí, su ingreso masivo también tiene impacto en la economía local.

¿Qué alimentos están entrando y qué significa esto? 🍞🥫

Dentro de la industria alimenticia, los sectores más afectados son los de panificados, pastas, carnes, lácteos, vinos y productos relacionados con la molienda de soja y cereales. En algunos casos, la política de apertura comercial del Gobierno parece estar jugando un papel importante. Por ejemplo, las compras de carnes importadas se dispararon un 430% anual en 2025, pasando de unos 46 millones de dólares en 2024 a casi 246 millones en 2025.

En el segmento de panificados, las importaciones también crecieron mucho, con un aumento interanual del 104%, alcanzando los 112 millones de dólares. Empresas como Coto, Fargo y Carrefour aumentaron sus compras de productos importados, mientras que firmas como Mondelez, que fabrica galletitas y chocolates, ya enfrentan dificultades. La compañía anunció que paralizó su producción en la planta de General Pacheco, adelantó vacaciones y redujo turnos, ante la presión de las importaciones y la caída en el consumo interno.

¿Qué opinan los expertos? 💬

Para algunos economistas, el aumento de importaciones puede traer problemas a largo plazo, como la pérdida de competitividad y participación en el mercado local. Gonzalo Semilla, del Observatorio de Estadísticas Regionales, señala que la estructura de costos en muchas empresas se ve afectada y que la apertura comercial sin restricciones puede tener efectos oligopólicos no deseados.

Por otro lado, Federico Bernini, del Instituto Interdisciplinario de Economía Política, dice que el impacto en el consumo total de alimentos no es tan grande. Aunque reconoce la presión de las importaciones, sostiene que la caída del 5% en la producción se debe más a la bajada en el consumo general que a la competencia extranjera. Sin embargo, la situación genera dudas sobre el futuro, especialmente en lo que respecta al empleo y a los precios para los consumidores.

¿Qué pasa con el empleo y los precios? 🧾💸

Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran una leve reducción en la cantidad de empleos en el sector alimenticio desde noviembre del año pasado hasta septiembre de 2025. Además, los precios de los alimentos todavía muestran vaivenes, con subas en carnes y otros productos en noviembre, lo que podría afectar el bolsillo de quienes consumen a diario.

¿Qué esperar del futuro? 🔮

El panorama no es claro todavía. La industria alimenticia, que parecía ser uno de los pocos sectores que resistía la crisis, muestra signos de fragilidad. La pregunta que surge es si las importaciones seguirán creciendo y cuánto impacto tendrán en la economía local y en el empleo. Por ahora, todo indica que la balanza se está inclinando hacia un aumento en la llegada de productos del exterior, con las consecuencias que eso puede traer para los productores nacionales y el mercado en general.