Un clásico que sigue vigente
Cada vez que se acerca un aniversario del golpe militar en Argentina, una película vuelve a las pantallas y a la memoria colectiva: La historia oficial. Aunque fue estrenada en 1985, sigue siendo tan relevante y poderosa como en sus primeros días, con una historia que trasciende generaciones y cambios políticos.
¿Por qué sigue siendo tan vigente?
El director Luis Puenzo, que falleció en abril de 2024, explicó en su momento que la película mantiene su fuerza porque refleja una realidad que, según él, no ha cambiado mucho en el país. Para Puenzo, la historia de Argentina vive en ciclos y, en su opinión, la situación política y social actual comparte mucho con la época del golpe militar en los años 70 y 80. “Estamos en el mismo ciclo histórico y económico”, decía, y por eso la película sigue siendo tan potente.
De la ficción a la realidad: la inspiración detrás del film 🎬
La historia surge en un momento complicado para Puenzo. Después de haber realizado algunos cortos y películas infantiles en los años 70, el golpe de Estado del 76 lo llevó a abandonar el cine y dedicarse a la publicidad. Sin embargo, la guerra de Malvinas en 1982 lo hizo volver a la pantalla grande. La motivación fue clara: quería contar lo que sucedía desde la mirada de quienes no habían tenido que exiliarse y, sobre todo, abordar el tema de los niños desaparecidos, un capítulo oscuro y doloroso de aquella época.
Su relato comenzó desde la perspectiva de una abuela que buscaba a su nieto desaparecido, pero pronto la historia tomó otro rumbo, enfocándose en la figura de una madre apropiadora. La película explotó en intensidad y significado.
Un trabajo en equipo y mucho valor 💪
Para escribir el guion, Puenzo llamó a su amiga de juventud, Aída Bortnik, que había regresado del exilio en España. La actriz y directora Norma Aleandro fue la elegida para protagonizar la historia, y en 1983 se sumó al proyecto. Aleandro, que también había estado en el exilio, contó que al principio rechazó participar por miedo. La idea de mostrar la realidad de las víctimas y de las madres buscadoras la aterraba, pero Puenzo logró convencerla, y juntas lograron crear una obra que sería un símbolo de la memoria y justicia en Argentina.
El rodaje en secreto y los riesgos 🚧
El rodaje comenzó en enero de 1984 en la casa de Puenzo en Acassuso. La producción contó con la ayuda de Abuelas de Plaza de Mayo, que estaban en plena búsqueda de sus nietos desaparecidos. Sin embargo, el clima de incertidumbre y peligro era evidente. La filmación fue un acto de valentía: por motivos de presupuesto, la película se filmó en la casa del director, y en varias ocasiones se tuvieron que tomar precauciones para mantener en secreto el proceso. Incluso, hubo amenazas directas a la familia de una de las actrices, Analía Castro, para que abandonara la película.
Tras el final del rodaje, el equipo decidió anunciarlo en secreto, con ayuda de algunos periodistas de confianza. La película no solo fue un acto artístico, sino también un acto de resistencia y memoria.
Un impacto que trasciende fronteras 🌎
La película fue un éxito y ganó reconocimiento internacional. En 1986, en la ceremonia del Oscar, ‘La historia oficial’ se convirtió en la primera película argentina en ganar un premio en esa categoría, llevándose el Oscar a la Mejor Película Extranjera. Norma Aleandro, emocionada, fue la encargada de recibir el galardón y expresó un mensaje de reivindicación, diciendo ‘God bless you’ (Que Dios los bendiga).
El premio en Hollywood fue un impulso enorme para el cine argentino y ayudó a que la historia de las víctimas del terrorismo de Estado llegara a un público mundial. Además, la película también ganó en el Festival de Cannes, donde Aleandro fue reconocida como Mejor Actriz.
Una obra que sigue haciendo historia 📚
Con los años, ‘La historia oficial’ se convirtió en un símbolo de la lucha por la memoria y la verdad. Puenzo, en varias oportunidades, expresó que la película tiene el poder de despertar conciencias, de que la justicia siga avanzando y de que los delitos del pasado no queden impunes. Cuando fue restaurada una década atrás, el director comentó que las películas viejas también merecen su lugar en la historia y que, en su opinión, la película seguía siendo moderna y relevante.
Su legado y el impacto de la película aún se sienten, recordándonos que la historia, aunque a veces dolorosa, debe conocerse y entenderse para no repetirla.




