¿Qué pasó en el fútbol argentino? La polémica escena que dio la vuelta al mundo
El pasado domingo 23 de noviembre, en un partido crucial de los octavos de final del Torneo Clausura, se vivió uno de los momentos más comentados en la historia reciente del fútbol argentino. La escena fue sencilla pero poderosa: los jugadores de Estudiantes de La Plata, en un acto de resistencia y respeto, le hicieron un pasillo a espaldas a los futbolistas de Rosario Central, en señal de rechazo a la decisión de la AFA sobre el polémico título que le otorgaron a Central.
¿Por qué fue tan importante esa escena? Porque en el fútbol, el pasillo suele ser una muestra de respeto, pero en esta ocasión, se convirtió en un símbolo de protesta. Los jugadores de Estudiantes no se dieron vuelta al recibir a sus rivales, sino que, con las manos en la espalda, mostraron su desacuerdo con lo que consideraron una injusticia.
La postura de Milei y su apoyo a Verón
En medio de esa escena, el economista y político Javier Milei no dudó en expresar su apoyo a la postura de Estudiantes. Lo hizo durante una larga entrevista en un streaming llamado Carajo, donde llegó acompañado de sus seguidores. Milei, que no es ajeno a las polémicas, afirmó que apoyó a Estudiantes «como lo hubiera hecho con cualquier equipo» y aseguró que la causa era justa.
El economista explicó que, siendo arquero en su pasado, entiende la frustración que genera perder por un gol, pero que aún más fuerte es la sensación de injusticia. Recordó que, cuando era niño, vivió una experiencia similar: en su colegio, consideró que le robaron un campeonato en un escritorio, una situación que lo marcó a los 9 años y que provocó que sus padres lo sacaran del fútbol escolar.
¿Por qué Milei ve injusticia en la definición de campeonatos?
Milei opinó que definir campeonatos fuera de la cancha, como en el caso de Central, «mancha» la historia de los clubes y desvaloriza el esfuerzo de los jugadores y la pasión de los hinchas. En particular, cuestionó la validez del título que le dieron a Rosario Central, a pesar de reconocer la grandeza de Ángel Di María y su aporte al fútbol argentino.
Para Milei, que un equipo gane un título en esas condiciones resta valor deportivo y genera una inflación de campeones, algo que, en su visión, perjudica al fútbol en general. Además, resaltó que esa situación no solo perjudica a Central, sino también al resto de los equipos, que ven cómo la justicia deportiva se ve empañada por decisiones polémicas.
La reacción de Verón y Estudiantes: un acto de dignidad
La postura del club y del presidente Juan Sebastián Verón fue clara. Frente a la polémica, Estudiantes decidió hacerle el pasillo a espaldas, como símbolo de rechazo a la decisión de la AFA. La dirigencia del club permitió a los jugadores decidir qué hacer, y la mayoría optó por no dar la mano a sus rivales, en señal de protesta.
Tras el partido, la escena se convirtió en viral y generó opiniones divididas. Algunos vieron en la actitud de Estudiantes un acto de dignidad y respeto por la historia del club, mientras que otros criticaron la forma en que se expresó el descontento.
Las consecuencias y la reacción oficial
La AFA no tardó en responder a la protesta. La Confederación anunció sanciones para los jugadores titulares: fueron suspendidos por dos partidos y Verón, el presidente del club, recibió una inhabilitación de seis meses. Sin embargo, esas sanciones no impidieron que Estudiantes lograra su objetivo y llegara a la final del torneo en Santiago, donde finalmente se consagró campeón frente a Racing.
En las redes sociales, Milei también dejó su marca con una foto de una camiseta de Estudiantes que decía «Honor a la Escuela de Don Osvaldo», en referencia a Zubeldía, una figura emblemática del club. La imagen fue acompañada de un mensaje que reafirmaba su apoyo y su postura frente a la injusticia deportiva.
¿Qué nos deja esta historia?
Más allá de las sanciones y las polémicas, esta historia refleja cómo el fútbol puede ser mucho más que un deporte: es un escenario donde los valores, la historia y el rechazo a la injusticia se enfrentan. La escena del pasillo de espaldas en el fútbol argentino quedó en la memoria como un acto de resistencia, de dignidad y de respeto por la historia del deporte.




