Un rincón de paz en San Pedro

Si alguna vez cruzás la ruta y llegás a La Campiña, en San Pedro, lo primero que sentís es tranquilidad. Es un lugar que crearon Mónica Cahen D’Anvers y César Mascetti, dos figuras emblemáticas de la televisión argentina, y que hoy es un refugio para quienes buscan desconectar del ruido y el estrés de la ciudad.

El paisaje que rodea La Campiña es un cuadro de calma: naranjos que empiezan a madurar en abril, duraznos, una huerta que se mantiene en constante producción y un pequeño almacén donde venden productos caseros. Pero lo que realmente hace especial a este lugar es su esencia, esa que invita a caminar, a respirar profundo y a encontrar un momento para uno mismo.

Un espacio lleno de historia y recuerdos ❤️

Entre los árboles y el silencio, se encuentra además El Palomar, un espacio que César Mascetti consideraba su refugio personal. Para él, esas palomas eran mucho más que aves; eran su terapia, su mundo aparte, con una capacidad única para volver al lugar donde nacieron sin importar desde dónde se las suelte.

El legado de la pareja no termina solo en la naturaleza. En abril, sus hijos lanzaron una canción llamada “Canción de La Campiña”, como un homenaje a ese lugar que eligieron para descansar y reencontrarse con la naturaleza. La canción fue presentada en un videoclip grabado en ese mismo espacio, un acto que emocionó a todos los que lo vieron.

La familia en escena 🎶

El sábado 17 de abril, en una cena show en La Campiña, la familia Mihanovich hizo un acto muy especial. La cantante Sandra Mihanovich, junto a sus hijas Sol y Vane, interpretaron los temas en vivo, en un escenario rodeado de naranjos y bajo la luz del atardecer. La presencia de su madre, Mónica Cahen D’Anvers, fue uno de los momentos más emotivos: a sus 91 años, continúa activa, caminando con firmeza y manteniendo esa sonrisa que la caracteriza.

Antes del show, Mónica conversó con un conocido locutor y contó detalles sobre su historia y su vínculo con La Campiña. Recordó que cubrió en su momento la llegada del hombre a la Luna en 1969 y que la reciente misión Artemis II le pareció fascinante. Además, expresó su alegría por la canción que sus hijos crearon y confesó que mira todos los días el noticiero, aunque admite que a veces le gusta y otras no tanto.

Una noche llena de emociones y recuerdos ✨

El momento más esperado fue cuando las hijas de Mónica y César pidieron que ella subiera al escenario. La conductora, sin dudar, aceptó y cantó junto a sus hijos la canción “Una Mujer” de Caetano Veloso y João Gilberto. La escena fue tan natural y llena de cariño que muchos en la sala no pudieron evitar emocionarse, con lágrimas en los ojos.

Luego, la noche siguió con un repertorio que incluyó temas de Sandra y de las hijas, en un ambiente familiar y cálido, donde la música y el amor por La Campiña se hicieron presentes en cada nota. La banda, integrada por familiares y amigos, hizo sentir a todos como en casa, en un espacio donde el silencio y la campo son protagonistas.

Un refugio que trasciende el tiempo

Para Mónica Cahen D’Anvers, La Campiña representa mucho más que un lugar físico. Es un símbolo de paz, de crecimiento y de amor familiar. Ella misma compartió que plantar árboles y cuidar las plantas es una experiencia que, aunque lleva tiempo, vale cada momento de espera. “Es como tener un hijo”, dijo, en referencia a las plantas que tardan años en dar frutos.

Este espacio, entonces, no solo es un escape del bullicio, sino también un testimonio vivo de la historia y los sueños de quienes lo crearon. Es un lugar donde los recuerdos se mezclan con la naturaleza y donde la familia Mihanovich encontró su rincón del mundo.