Una semana que quedó en la historia

Leandro Paredes fue sin dudas la figura de la semana en Boca. Todo giraba en torno a él antes del partido de semifinales, y cuando parecía que su participación sería limitada por una lesión, el capitán se convirtió en el héroe inesperado.

La lesión que casi lo detiene 🩹

Solo 11 días antes de jugar en el Maracaná, Paredes había sufrido un desgarro de grado 2 en su pierna derecha. La expectativa era que no pudiera estar en el segundo partido contra Vasco da Gama, pero la historia le tenía preparado otro papel: el de protagonista. A pesar del dolor, el volante decidió arriesgarse y no solo pisó el campo, sino que también marcó el gol que le dio a Boca un pase directo a la final de la Copa Sudamericana.

El gol que cambió todo 🚀

El momento cumbre llegó en el minuto 88, con el partido en un momento de máxima tensión. Boca, que venía resistiendo un fuerte asedio del equipo brasileño, necesitaba un golpe de suerte. Paredes, con su pierna lastimada, recibió un pase de Delgado, se acomodó y lanzó un disparo potente y con efecto que dejó sin chances al arquero Leo Jardim. La pelota entró ajustada al palo, cerrando un resultado final de 3-1 y asegurando el pasaje a Barranquilla para disputar la final.

El momento más difícil, la gloria más grande 💪

Antes de esa jugada, Boca atravesaba un momento complicado. El equipo resistía con esfuerzo, pero en Río de Janeiro todo parecía en contra. La hinchada local ya cantaba la victoria, y los jugadores de Vasco daban todo para igualar el marcador. Ahí, en medio de esa presión, Paredes dejó de ser solo un suplente y se convirtió en símbolo de sacrificio y entrega.

El sacrificio de un capitán 🏆

Tras el partido, Paredes no ocultó su emoción y agradecimiento. En sus palabras, expresó lo importante que fue el esfuerzo del grupo y cómo estaban en el camino correcto. Agradeció a sus compañeros, que dieron todo en la cancha, y destacó que habían hecho un partido casi perfecto de principio a fin.

Una estrategia que cambió en el momento ⚙️

Todo empezó con una decisión de entrenador. La noche anterior, tras una charla con el técnico Rodolfo Arruabarrena, la idea era que Paredes entrara en los últimos 25 minutos. Pero la situación cambió rápidamente. Con Boca ganando 2-0 y la serie en sus manos, el técnico decidió meterlo a los 55 minutos, en un intento de cerrar el partido.

Sin embargo, en apenas unos minutos, Vasco descontó y el partido se volvió mucho más peligroso para Boca. Paredes, que en ese momento fue obligado a jugar en una posición que no es la suya, se convirtió en un jugador más defensivo, luchando en medio del campo y sufriendo el desgaste físico extremo. Solo logró dar unos pocos pases en esos primeros 20 minutos en cancha, pero su presencia generaba temor en los brasileños.

El héroe en medio de la adversidad 🌟

Con el equipo agotado y en desventaja, Paredes se mantuvo firme. La resistencia de su cuerpo y su espíritu fue clave para que, en el momento decisivo, pudiera sacar ese disparo que quedó en la historia. Su sacrificio, jugando casi sin fuerzas y en una posición que no le es natural, terminó siendo la diferencia que llevó a Boca a la final.

¿Qué sigue para Boca?

Tras esta victoria épica, el equipo se prepara para disputar la final de la Copa Sudamericana. Paredes, con su ejemplo de lucha y entrega, se convirtió en un símbolo de lo que significa dar todo por la camiseta. La final en Barranquilla promete ser otra historia, y la hinchada ya sueña con levantar ese trofeo.