¿Por qué nos atraen tanto las historias de personajes criminales?

En Argentina, parece que la sociedad no puede dejar de mirar las historias de personajes que, por su violencia o su poder de impacto, se vuelven parte de la cultura popular. Desde películas hasta series, la tendencia de contar casos policiales reales en la pantalla grande y pequeña está en auge, y las historias de figuras como Ricardo Barreda y Pepita, la pistolera marplatense, siguen generando interés y discusión.

El caso de Ricardo Barreda, en la mira del cine 🎬

Especialmente, el caso de Ricardo Barreda, un odontólogo que en los años 90 masacró a su esposa, sus dos hijas y su suegra, volvió a ser tema de conversación cuando se estrenó una película que relata su historia. La película, que tuvo buen recibimiento en taquilla, cuenta con actores como Luis Machín, que interpreta a Barreda, y busca mostrar no solo los hechos, sino también el contexto que rodeó ese crimen que conmocionó a todo el país.

Pepita, la pistolera de Mar del Plata, en la pantalla 🔫

Por otro lado, la historia de Marga Di Tullio, conocida como Pepita, también llegó a la pantalla. La película la presenta como una mujer que actuó en defensa propia, eliminando a un trío de criminales, y su historia, llena de tensión y momentos dramáticos, captura la atención del público. La actriz Luisana Lopilato le pone rostro a este personaje, mostrando en la pantalla su lado más complejo y humano.

¿Por qué nos interesa tanto el true crime? 🕵️‍♂️

Lo que une estos personajes con el público es esa mezcla de morbo, curiosidad y quizás una forma de entender la violencia que muchas veces parece alejada de nuestra realidad. Ver personajes de la vida real en películas y series genera una sensación de cercanía y nos invita a reflexionar sobre los límites del bien y el mal. Además, el hecho de que sean historias basadas en hechos reales aumenta su impacto y el interés por saber más.

De la realidad a la ficción: casos que trascienden las pantallas

Pero no solo en Argentina se habla de estos temas. Una película que arrasa en Netflix en Argentina y en otros países es «Susurran tu nombre», basada en una novela de Alex North. La historia, aunque ficticia, tiene un trasfondo real, inspirado en experiencias del autor con su hijo, y trata sobre un detective que investiga la desaparición de niños y un posible imitador de un asesino en serie llamado «El hombre de los susurros».

En la película, Robert De Niro interpreta al detective que atrapó al criminal, mientras que Michael Keaton encarna al asesino. La historia también muestra las heridas del pasado familiar del detective, con un hijo que no conoce a su nieto y que se ha distanciado por viejas rencillas. Todo esto en medio de un clima de tensión y suspenso que mantiene al espectador en vilo hasta el final.

Un interés que no pasa de moda 🧠

Estos ejemplos muestran que la fascinación por los casos criminales reales y las historias de crimen y justicia siguen vigentes. La tendencia a contar estos hechos en películas y series refleja una necesidad de entender, quizás, lo que nos asusta o nos intriga de la violencia. La línea entre la realidad y la ficción se difumina, y en ese cruce encontramos historias que, aunque duras, nos mantienen pegados a la pantalla.

¿Qué nos dice esto?

Quizás, más allá del morbo, estas historias nos ayudan a entender un poco más sobre la condición humana, los límites de la moral y la justicia. De alguna forma, contar estas historias es también una forma de enfrentarse a verdades incómodas que, aunque no querramos aceptar, forman parte de nuestro mundo.