¿Qué pasa en la Casa Rosada? 🤔
En medio de un marzo turbulento, el Gobierno argentino se encuentra en una especie de montaña rusa política. Por un lado, enfrenta escándalos como el del asesor Manuel Adorni y, por otro, intenta mantener el ritmo con una estrategia que cada vez más parece centrarse en atacar en lugar de defenderse.
El escándalo de Adorni y la estrategia del ataque 🔥
Todo empezó cuando se reveló que Adorni, un asesor cercano a Javier Milei, tenía viajes y propiedades que generaron suspicacias. La respuesta del Gobierno fue intentar defenderse en un primer momento, pero ante la persistencia del escándalo, optaron por cambiar de táctica. En las últimas semanas, comenzaron a atacar a los medios de comunicación y a quienes los critican, con un lema que suena fuerte: «No odiamos lo suficiente a los periodistas».
¿Por qué el cambio? Una posible pista está en una supuesta operación de desinformación vinculada a Rusia, que habría tratado de desprestigiar a Milei. Según un consorcio internacional de periodistas, una red de unos 250 artículos en medios argentinos habría sido pagada con casi 283 mil dólares para dañar la imagen del candidato libertario. La Secretaría de Inteligencia del Estado, que ya había investigado este tema en 2025, salió a recordar que el caso no era nuevo y que la información ya había llegado a la Justicia Federal.
Interna en el Gobierno: ¿Quién manda? 🤷♂️
Otra historia que se mezcla con el escándalo de Adorni es la interna dentro del propio Gobierno. Aunque la tensión bajó un poco y se hizo silencio por casi dos meses, la pelea por el poder no terminó. El asesor Santiago Caputo, que muchos ven como un peso pesado en la estrategia oficial, fue respaldado públicamente por Milei tras los ataques y rumores de que podría irse del gabinete.
El respaldo de Milei fue con un doble mensaje: por un lado, defendió a Caputo en un tono fuerte contra una periodista que aseguraba que el asesor sería desplazado, y por otro, envió un mensaje interno sobre quién decide en el Gobierno. En ese contexto, la ministra Karina Milei, hermana del presidente, también se vio envuelta en la discusión, lo que refleja lo enredado que está todo en la política oficial.
¿Defenderse? Mejor atacar 👊
Desde hace tiempo, en el entorno de Milei y su equipo, la estrategia parece ser clara: «Atacar, atacar, atacar». La idea es que, ante los problemas, lo mejor es no defenderse, sino ir a la ofensiva. Así, en las últimas semanas, el Gobierno negó rotundamente que Sandra Pettovello hubiera echado a su jefe de Gabinete por un crédito en el Banco Nación, a pesar de que él mismo lo admitió.
Este tipo de movimientos buscan, en definitiva, desviar la atención de los temas que realmente preocupan, como los escándalos y las internas. La Casa Rosada confía en que, en las próximas semanas, con temas polémicos en la agenda parlamentaria, podrán dejar en segundo plano todo lo relacionado con Adorni y las peleas internas.
El futuro del poder y la Corte Suprema ⚖️
En paralelo, hay movimientos en marcha para definir quiénes integrarán la Corte Suprema. La negociación, que incluye a gobernadores aliados y sectores del oficialismo, busca completar el tribunal antes del Mundial, sin involucrar directamente al kirchnerismo. Un dato importante es que, si bien algunos quieren poner nombres con larga trayectoria, otros apuestan a un magistrado de Comodoro Py, que tiene cierta ventaja en la carrera por los cargos judiciales.
Todo esto muestra cómo, en medio de escándalos y peleas internas, el Gobierno intenta mantener la estrategia del ataque y la ofensiva, dejando en segundo plano las crisis y las dudas sobre quién manda realmente. La política argentina siempre tiene una carta bajo la manga, y en estos días, parece que la mano fuerte es la de ir al contraataque.




