🎶 El jazz, cada vez más femenino en Buenos Aires

Hace veinte años, ver mujeres tocando en escenarios de jazz en Buenos Aires era algo poco habitual. Hoy, esa realidad ha cambiado y la presencia femenina en la escena musical se nota más que nunca. Aunque todavía hay desafíos, las artistas están conquistando espacios y mostrando que el jazz no es solo cosa de hombres.

¿Por qué ahora hay más mujeres en el jazz?

Las propias artistas coinciden en que la participación femenina en el jazz porteño ha crecido. Yamile Burich, saxofonista y compositora, señala que si bien las mujeres cada vez están en más escenarios, todavía no es algo que la mayoría de los músicos varones considere normal. Ella misma ha impulsado grupos íntegramente femeninos, como Ladies y Argentas, para promover la presencia femenina en el género.

Por su parte, Diana Arias, una contrabajista colombiana que vive en Buenos Aires desde 2010, comenta que la escena del jazz en la ciudad ya está mucho más abierta que antes. Ella dice que, aunque todavía hay resistencia, la presencia de mujeres en los escenarios se ha consolidado y forma parte de la historia del jazz local.

¿Se pide a las mujeres solo para cumplir un cupo?

Algunas artistas sienten que todavía hay sectores que piden grupos femeninos solo para cumplir con ciertos requisitos políticos o de diversidad. Pía Hernández, pianista y compositora fueguina, comenta que en ocasiones las llamaban para completar programaciones con el fin de parecer políticamente correctos, más que por un interés genuino en su música.

Pero eso no frena a quienes quieren seguir adelante. Ornella Contreras, que llegó desde Mar del Plata hace poco más de un año y medio, asegura que en Buenos Aires encontró muchas mujeres instrumentistas con quienes tocar, y que la ciudad ofrece oportunidades para tocar y crear música original, como en su proyecto junto a Burich, que rinde tributo a Chick Corea.

Un colectivo que impulsa la participación femenina 🎤👩‍🎤

Hace unos tres años, surgió en Buenos Aires un colectivo llamado Ejazz, formado solo por mujeres instrumentistas. La idea es apoyar y promover la participación femenina en el jazz, y ya organizaron un ciclo de conciertos en El Sótano, un espacio importante para la escena local.

¿Y en Estados Unidos? La lucha por la igualdad en las aulas y en la creación 🎺📚

La escena internacional también refleja estos cambios. La batería estadounidense Terri Lyne Carrington, que toca con figuras como Herbie Hancock, realizó un ejercicio en su universidad en el que pidió a sus alumnos hacer versiones de composiciones de mujeres. La mayoría eligió una pieza de Carla Bley, lo que evidenció la poca presencia de músicas en los libros de jazz y en la historia del género.

Carrington fundó el Instituto para el Jazz y la Justicia de Género y publicó un libro llamado New Standards: 101 Lead Sheets By Women Composers, que recopila música escrita por mujeres, incluyendo la primera composición de una mujer en 1922, de Lill Hardin, pareja de Louis Armstrong.

Un estudio llamado Jazz Count, que fue financiado por ese instituto, reveló que en Estados Unidos solo el 15% de los docentes de jazz son mujeres y que en muchas escuelas, la presencia femenina en la enseñanza es muy escasa o nula. La brecha sigue siendo grande, especialmente en roles de liderazgo.

¿Qué pasa en Argentina? La realidad local

En Argentina, el trabajo de Esteban Sehinkman, un pianista y compositor, ha sido clave para documentar la participación femenina. Él creó un Real Book argentino, un compendio de partituras de jazz y música creativa, donde hay 32 compositoras entre 315 artistas, lo que representa un poco más del 10%. Aunque ese porcentaje todavía refleja la realidad de los escenarios, también muestra que las mujeres están cada vez más presentes en la creación y el liderazgo musical.

Artistas como Yamile Burich, Diana Arias y Pía Hernández tienen sus obras en este libro, junto a otras referentes como Paula Shocron o Sofía Rei. Sin embargo, las dificultades para conseguir contrataciones y reconocimiento todavía persisten. Burich comenta que, en ocasiones, las miradas y actitudes de algunos colegas o público son de sorpresa o incluso incomodidad ante la presencia femenina en el escenario.

¿Qué todavía falta y qué ya cambió? 🚀

Las artistas coinciden en que todavía hay mucho por hacer. Algunas relatan experiencias incómodas o incluso acoso en ciertos shows. Pero también destacan la importancia de tener referentes femeninos, que sirvan de inspiración para las nuevas generaciones. Para Hernández, que su referente fue Paula Shocron, esa figura ayudó a imaginar que era posible ser una mujer profesional en el jazz.

Burich señala que la visibilidad en los escenarios es fundamental, y que cada vez hay más grupos y proyectos liderados por mujeres, aunque todavía predominan los grupos masculinos. La buena noticia es que esta tendencia va en aumento y que, con el tiempo, el escenario del jazz será más diverso y representativo.

❤️ La conclusión: el jazz se abre camino para todas

El jazz en Buenos Aires está en un proceso de cambio. Las mujeres ya no solo participan, sino que también lideran, componen y aportan su visión única a este género que, en sus orígenes, fue dominado por hombres. La lucha por la igualdad sigue, pero la escena musical se enriquece con la presencia femenina, que aporta nuevas vibras, historias y sonidos.