¿Qué pasa con los trabajos y los salarios en Argentina? 🤔

En el país, la creación de nuevos empleos en el sector privado fue prácticamente nula en febrero, mientras que en la industria la situación sigue siendo muy difícil. La caída en los puestos de trabajo no es nueva, pero en el último mes, el empleo asalariado registrado solo creció un poquito, y en su mayoría, gracias al sector público.

El informe más reciente de la Secretaría de Trabajo, basado en datos confiables del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), revela que en febrero se sumaron 8.336 nuevos empleos en total. De estos, más de la mitad (5.720) fueron en el Estado, después de una caída fuerte en enero. También se crearon 1.651 empleos en casas particulares. Sin embargo, en el sector privado, el crecimiento fue mínimo: solo 965 nuevos puestos, lo que equivale a un aumento de apenas 0,02%.

La industria en caída libre 🏭📉

La situación en la industria sigue siendo especialmente preocupante. Aunque hubo un leve repunte en febrero, el empleo en este sector continúa en una tendencia de descenso que empezó en junio del 2025, y que aún no muestra señales claras de revertirse. La cantidad de trabajadores industriales está en sus niveles más bajos en casi 20 años, salvo en 2019 y durante la pandemia. Incluso sectores que antes resistían, como la producción de alimentos, ahora también están perdiendo empleados.

Por ejemplo, mientras algunos sectores lograron mejorar ligeramente sus cifras, otros como el comercio y la industria en general siguen en retroceso. Solo los servicios a empresas y culturales mostraron algún crecimiento en ese mes, pero no fue suficiente para cambiar la tendencia general.

¿Qué pasa con los salarios? 💰📉

Mientras tanto, los salarios no solo no crecen, sino que en marzo experimentaron una caída en su poder de compra. La Secretaría de Trabajo informó que los salarios negociados en paritarias —los acuerdos colectivos— bajaron un 0,5% en términos reales. Esto significa que, ajustados por inflación, los ingresos de los trabajadores se redujeron un 6% durante el gobierno de Javier Milei.

Y la inflación tampoco ayuda. En marzo, la inflación aceleró y llegó al 3,4%, el nivel más alto en un año. Como resultado, los salarios reales —los que realmente alcanzan para vivir— siguen en picada, y eso impacta en la economía familiar.

Además, el salario promedio, que se calcula en base a todos los salarios, mostró una leve caída del 0,3% en este período, aunque en términos acumulados, en lo que va del gobierno, subió un 3%. Sin embargo, este dato refleja una tendencia de aumento desigual. Los salarios más altos han tenido mejoras mayores, mientras que los salarios bajos, que están más atados a las paritarias, no logran mantenerse a la altura de la inflación. Esto genera una brecha cada vez mayor dentro de las empresas, donde los ingresos de los más ricos crecen más que los de los que ganan menos.

¿Qué significa esto para los trabajadores?

La pérdida de empleo en el sector privado y la caída en los salarios reales muestran que la economía todavía enfrenta grandes desafíos. La precarización también se nota en la cantidad de nuevos monotributistas, que sumaron 172.624 en el último tiempo, un indicio de que muchos buscan empleos más flexibles y menos garantizados.

En resumen, Argentina atraviesa un momento difícil en su mercado laboral. La industria sigue en crisis, los empleos en el sector privado apenas crecen y los salarios pierden valor frente a la inflación. Todo esto en un contexto donde el Estado sigue siendo uno de los principales generadores de empleo, aunque no alcanza para revertir la tendencia general.

¿Qué se puede esperar?

Por ahora, la situación no muestra signos claros de mejora. La economía necesita estabilizarse y crecer para que los empleos y los salarios puedan recuperarse. Mientras tanto, la realidad es que muchos argentinos enfrentan desafíos diarios para mantener sus ingresos y buscar nuevas oportunidades en un mercado laboral cada vez más competitivo y desigual.