Un adiós que moviliza a todo un país

La noticia de la muerte de Ruben Rada conmovió a Uruguay y a muchos que también lo conocieron en Argentina. El músico, de 83 años, falleció en Montevideo tras casi un mes internado. Pero en lugar de un simple velorio, lo que ocurrió fue una verdadera fiesta de despedida que reflejaba su legado y su impacto en la cultura popular.

Una despedida espontánea y llena de ritmo 💥🥁

En pocas horas, cientos de personas se congregaron en las calles para honrar a Rada. La convocatoria fue totalmente espontánea y empezó en barrios como Minas, Isla de Flores, Sur y Palermo. Allí, los vecinos llevaron parches y tambores, y la gente empezó a candombe y a bailar en honor al artista. La música y el ritmo llenaron las calles, como si la misma ciudad quisiera despedirlo con toda su fuerza.

El ambiente era una mezcla de recuerdos, fiesta y sanación. La gente cantaba versos como «Cuando yo me muera, no quiero llanto ni pena, prefiero que se me vele cantando una rica plena», una letra que Rada popularizó en uno de sus temas más famosos, «Muriendo de plena». La idea era clara: celebrar su vida con alegría y ritmo.

El barrio que lo vio crecer y su legado musical 🎤🌆

Isla de Flores no es un lugar cualquiera para Rada. Allí, cada domingo, actúa La Dominguera, un grupo de tambores que sale a las calles en una tradición que respeta y mantiene viva. Ahora, esa misma calle se convirtió en escenario para despedir a un ícono que logró fusionar el candombe con otros géneros como el jazz, dejando una huella profunda en la música uruguaya.

El homenaje fue tan intenso que se prolongó hasta la madrugada, con gente cantando, tocando y recitando sus letras. El velatorio se realizó en el Salón de los Pasos Perdidos del Parlamento, en Montevideo, y estuvo abierto al público, permitiendo que muchos puedan despedirse de Rada en un lugar emblemático.

Un reconocimiento a un artista que trascendió fronteras 🌎🎶

El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, recordó a Rada como una persona cercana, llena de anécdotas y con una memoria increíble. Destacó que, aunque su música surgió del barrio Sur y Palermo, pronto cruzó las fronteras y conquistó todo el país. Orsi también resaltó cómo Rada logró que su candombe se fusionara con otros estilos, llevando esa identidad a un nivel universal.

Figuras famosas como Natalia Oreiro, Ricardo Mollo y León Gieco pasaron por el velatorio para rendirle homenaje. También estuvo presente Lucía Topolansky, esposa del expresidente Mujica, quien fue una de las primeras en despedirse del músico en ese espacio lleno de recuerdos y emociones.

Un futuro lleno de proyectos y música en el corazón 🎧✨

Llega a parecer que Rada todavía tenía mucho por dar. En plena etapa de renovación y con nuevos proyectos en marcha, como un ciclo en streaming y un regreso en octubre con su banda Tótem, el músico deja un legado que sigue vivo. Se espera que el cortejo parta este viernes desde Isla de Flores hacia el Cementerio del Norte, donde descansará para siempre.

Su historia, su música y su alegría seguirán resonando en cada rincón de Uruguay y más allá. Ruben Rada no solo fue un músico; fue un puente entre ritmos, culturas y generaciones. Y su despedida, llena de tambores y candombe, será recordada como un homenaje en el que todos tuvimos la oportunidad de decirle adiós con ritmo y corazón.