¿Cómo lograron llegar al quórum en un momento ajustado? 🤔
Este miércoles, la Cámara de Diputados vivió momentos de tensión. El oficialismo, que necesitaba con urgencia 129 votos para comenzar la sesión, logró conseguirlos justo antes de que venciera el plazo. La clave fue la figura de Adrián Ravier, el diputado designado para reemplazar a un legislador que se había ido, quien se sentó en la banca minutos antes de que terminara el plazo y permitió abrir el debate.
Para alcanzar ese número, el oficialismo contó con apoyos de bloques alineados con gobernadores como Marcelo Orrego, Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Rolando Figueroa. También sumaron a legisladores del MID, incluyendo a José Luis Garrido y Karina Banfi. Sin embargo, hubo ausencias notables: diputados de bloques como Innovación Federal, que responde a Gustavo Sáenz, y otros representantes de provincias como Misiones y Formosa, no participaron en el quórum, lo que complicó aún más la situación.
¿Qué estaba en juego? 💼
El debate en la sesión giraba en torno a varios temas, entre ellos el proyecto de promoción de inversiones llamado Súper RIGI y un acuerdo con fondos buitre, esos fondos que en el pasado generaron mucha polémica. Además, estaban en agenda cuestiones relacionadas con la situación judicial del jefe de Gabinete, lo que generó tensión en los vínculos entre el oficialismo y sus aliados en ambas cámaras.
¿Y qué pasó con la oposición? 🚫
La oposición no se quedó quieta. Durante la sesión, Myriam Bregman insistió en que se tratara de inmediato su pedido de interpelación y moción de censura contra el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. Sin embargo, sus intentos no prosperaron: la primera votación terminó con 104 votos a favor y 125 en contra, y la segunda, que buscaba que el tema pasara a comisión, obtuvo 122 votos a favor y 108 en contra, sin alcanzar los tres cuartos necesarios para avanzar.
Por otro lado, Cristian Ritondo, jefe del PRO, salió a defenderse de las críticas que le hicieron por apoyar en la sesión anterior, asegurando que la responsabilidad del quórum era de quienes lo convocaron. También señaló que el gobierno pudo postergar la interpelación en la sesión del martes pasado, pero que por presión de aliados como la UCR y el PRO, decidieron habilitar el tratamiento en comisión.
¿Qué puede pasar después? 🔮
El panorama está abierto. La oposición, que aún tiene tiempo para presionar, podría avanzar en un pedido de interpelación en las próximas semanas. Si no obtienen respuestas satisfactorias, esa interpelación podría convertirse en un paso previo a una moción de censura, que sería un movimiento fuerte para desplazar a alguna autoridad del gobierno.
Lo que quedó claro es que, en un escenario donde los votos están ajustados y las alianzas se ponen a prueba, cada minuto cuenta. La próxima semana será crucial para entender si el oficialismo logra mantener el rumbo o si la oposición logra generar más presión y cambiar el escenario político.




