Una carrera llena de caos y adrenalina

La segunda fecha del Turismo Carretera en Viedma fue una de las más movidas y accidentadas en mucho tiempo. Con 58 autos en pista y cuatro neutralizaciones en solo 25 vueltas, la carrera estuvo llena de golpes, toques y autos que no lograron terminar. La emoción estuvo asegurada desde el principio, pero también hubo varios abandonos, incluido el del vigente campeón Agustín Canapino.

Santero vuelve a la cima tras una polémica en El Calafate

Julián Santero llegó a Viedma con ganas de revancha. En la primera carrera de la temporada, en El Calafate, había sido descalificado tras cruzar primero en la meta, por un problema técnico con su BMW. Pero en esta ocasión, no dejó dudas: cruzó la línea de llegada primero, desde el comienzo, y se llevó una victoria que le sacó la espina.

Santero fue el protagonista de una carrera que se complicó mucho por los incidentes. Tras varias neutralizaciones y un auto de seguridad, el mendocino supo mantenerse firme y defender su posición ante los ataques del pelotón. La clave fue su manejo inteligente en los relanzamientos, donde supo reponerse más rápido que sus rivales y capitalizar cada oportunidad.

El podio y el campeonato

El podio lo completaron Mauricio Lambiris, que partió cuarto y dejó a todos sorprendidos con una maniobra espectacular para subir al segundo puesto, y Elio Craparo, que partió segundo y perdió esa posición con Lambiris en la recta final. La carrera fue muy dura, con golpes y toques, pero estos pilotos lograron destacarse en medio del caos.

Por su parte, Jonatan Castellano, con un Challenger, se convirtió en el nuevo líder del campeonato con 70 puntos. Le siguen Lambiris con 64,5 y Josito Di Palma con 63,5. La lucha por el título está más abierta que nunca, y Viedma dejó a todos con ganas de más.

El drama de los incidentes y los abandonos

Desde las primeras vueltas, la carrera fue una montaña rusa. Con tantos autos en pista, los golpes y despistes no se hicieron esperar. Canapino, uno de los favoritos, tuvo que abandonar tras pinchar su neumático delantero derecho y chocar en el segundo relanzamiento. El arrecifeño, campeón del año pasado, explicó que fue una serie de golpes desafortunados que lo dejaron afuera.

Otros pilotos también sufrieron, como Facundo Ardusso, que se despistó y se quedó en la pista. La presencia constante del Auto de Seguridad ayudó a ordenar las cosas, pero también complicó a los pilotos que estaban en plena lucha por posiciones.

La victoria de Santero: una revancha dulce 🍾

Para Julián Santero, esta victoria fue mucho más que un simple triunfo. Después de la descalificación en El Calafate, su regreso a la pista fue un golpe de suerte y mucho esfuerzo. En sus palabras, el triunfo tiene un sabor especial, porque fue una revancha para él y para su equipo, que trabajó duro para que todo saliera bien.

El piloto de BMW sumó su décima victoria en el Turismo Carretera y cortó con una sequía de 20 carreras sin festejos, que había comenzado en 2024. Además, se convirtió en uno de los pocos pilotos en la historia del TC en ganar con cuatro marcas diferentes: Ford, Torino, Dodge y ahora BMW. Esto demuestra su versatilidad y talento en la categoría más popular del automovilismo argentino.

¿Qué sigue para el TC?

La próxima carrera será el 29 de marzo en Neuquén, donde seguramente la pelea por el campeonato continuará intensa. Mientras tanto, Santero y su equipo festejan una victoria que los llena de confianza para lo que viene. La categoría vuelve a demostrar que en cada carrera puede pasar cualquier cosa, y que la emoción está garantizada.