¡Mirá quién volvió! 🚶‍♂️

Tras diez días sin aparecer en público, Javier Milei hizo su regreso en un acto por el aniversario de la muerte de José de San Martín, uno de los héroes más importantes de la historia argentina. La ceremonia se llevó a cabo en la plaza San Martín, en el barrio Retiro, en una jornada fría pero cargada de mensajes políticos y simbólicos.

Un acto con historia y política 🏛️

Al llegar a las 14:50, Milei caminó por la plaza y fue recibido con una alfombra roja, escoltado por la Fanfarria del Alto Perú y acompañando a su equipo de gobierno, que incluía al jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, y autoridades legislativas. Lo llamativo fue el fuerte abrazo que Milei le dio a Federico Sturzenegger, un gesto que, en medio de ciertas tensiones internas, llamó la atención.

El acto incluyó también la participación del ministro de Defensa, el general Carlos Presti, quien, vestido con su uniforme militar, acompañó a Milei y al alcalde en la visita al monumento ecuestre a San Martín, donde se depositó una ofrenda floral en honor al Libertador.

Un minuto de silencio para recordar 🕊️

Al subir los escalones del monumento, Milei se inclinó en una ceremonia tradicional y guardó un minuto de silencio a las 15 horas, justo en el momento en que San Martín dejó su legado y empezó a ser inmortal. Luego, volvió a la plaza y tomó la palabra para dar un discurso breve, menos de diez minutos, donde dejó en claro su visión sobre la libertad y el país.

El mensaje de libertad y los desafíos actuales 🇦🇷

El punto central de su discurso fue la idea de que los argentinos no tenemos un pasado al que volver. Milei afirmó que hoy en día, la libertad está enfrentando enemigos internos y externos. En cuanto a lo externo, mencionó que Argentina se encuentra en un mundo cada vez más complicado, donde las potencias usan herramientas sofisticadas para defender sus intereses, y alineó al país con Estados Unidos e Israel en ese contexto.

Por otra parte, Milei no mencionó explícitamente quiénes son los enemigos internos, pero sugirió que algunos buscan volver a un pasado en el que la mayoría del pueblo estaba empobrecida, aunque unos pocos se beneficiaron muchísimo. Esto, claramente, fue un mensaje dirigido al kirchnerismo y a ciertos industriales, como Paolo Rocca, a quienes ya había criticado antes.

Libertad y seguridad, los ejes del discurso 🔐

El mandatario defendió que un pueblo libre necesita fuerzas de seguridad preparadas y con las herramientas necesarias para proteger lo que más importa: la libertad y la soberanía del país. En ese sentido, expresó que la libertad no es algo natural en las sociedades y que hay que cuidarla, vigilándola constantemente y sin dejarse engañar por ideas que buscan justificar el pecado.

También destacó que la batalla cultural es fundamental para mantener los valores que hicieron grande a Argentina, y que no hay que dejarse llevar por discursos que quieren hacer creer que la justicia y la libertad son conceptos opuestos. En ese marco, mencionó que la seguridad y la protección del pueblo son prioridades, en un momento en que muchos policías y militares están cansados, endeudados o trabajando en plataformas como Uber por falta de recursos.

Un acto con simbolismo y patriotismo 🇦🇷

Al finalizar, Milei saludó al comandante de los Granaderos, Cristián Castellanos, y se retiró en su auto, dejando atrás un acto que mezcló historia, política y un mensaje fuerte sobre la libertad y el futuro del país. La hermana de Milei, Karina, también estuvo presente y se tomó su tiempo para saludar a los ministros, aunque se perdió la marcha de las Malvinas que ensayó la Fanfarria minutos después.

Durante toda la ceremonia, Milei entonó con entusiasmo el Himno Nacional y la Marcha de San Lorenzo, cerrando un acto que, más allá de las formalidades, dejó en claro su postura y su intención de marcar su territorio en la escena política argentina.