La industria en picada: niveles más bajos en casi un año

En noviembre del año pasado, la utilización de la capacidad instalada en la industria nacional cayó a un 57,7%. Para ponerlo en perspectiva, ese es el porcentaje más bajo desde marzo de 2025 y representa una baja respecto al 62,3% de ese mismo mes en 2024. Esto indica que la producción industrial está en declive y, si bien algunos sectores todavía mantienen ciertos niveles, otros están enfrentando una crisis profunda.

¿Qué sectores están sufriendo más?

El sector textil es uno de los más afectados. En noviembre, su nivel de utilización de capacidad fue de apenas el 29,2%, un dato alarmante si se compara con el 48,2% de hace un año. La caída en la producción de tejidos y hilados de algodón fue muy fuerte: tejidos y acabado de productos textiles bajaron casi un 44%, y los hilados de algodón un 37% en comparación con noviembre de 2024. Además, un informe reciente de la Fundación Protejer señala que la producción del sector cayó un 40% en comparación con 2023.

Todo esto tiene consecuencias concretas en las fábricas y en los puestos de trabajo. Por ejemplo, en Tucumán, la planta Hilados SA suspendió toda su producción hasta el 28 de febrero, poniendo en riesgo a sus 130 empleados. La fábrica, que produce tejidos para diferentes usos, solo mantendrá un mínimo de operarios para tareas de mantenimiento, lo que refleja una crisis laboral y productiva que afecta a muchas familias.

¿Y qué pasa con otros sectores?

Mientras tanto, algunos sectores lograron mantener niveles de utilización más altos. La refinación del petróleo, por ejemplo, alcanzó un 86,5%, y las industrias metálicas básicas un 73,3%. También están en mejor situación industrias como papel y cartón, alimentos y productos químicos. Sin embargo, sectores ligados al consumo interno, como la industria automotriz y la metalmecánica, mostraron fuertes retrocesos y utilizan muy poca de su capacidad instalada: la industria automotriz, por ejemplo, solo un 46,3%, y productos textiles, como mencionamos, un 29,2%.

¿Por qué la producción está en picada?

Desde los expertos explican que la caída en la actividad industrial responde a una demanda más débil y dificultades para mantener niveles de producción elevados, sobre todo hacia fin de año. Pero más allá de los números, lo claro es que sectores como el textil y el calzado están en crisis, en parte por la competencia desleal y las importaciones masivas, principalmente de plataformas chinas como Shein y Temu. Esto ha provocado que muchas fábricas, en lugar de crecer, cierren o reduzcan drásticamente su producción.

¿Qué pasa con el futuro laboral?

La situación ya tiene consecuencias concretas en los empleos. La suspensión en Hilados SA no es un caso aislado. La caída de la demanda y la competencia extranjera están poniendo en jaque muchas fuentes de trabajo en el sector textil y en otros rubros. La preocupación crece entre los sindicatos, como el PIT-CNT, que exigen una planificación industrial clara para evitar que esta tendencia siga agravándose y que la industria nacional no pase a ser solo un recuerdo.

¿Qué se necesita para salir adelante?

Desde los sindicatos piden una política industrial que proteja y fomente la producción nacional, en lugar de depender demasiado de los acuerdos comerciales que, según ellos, podrían perjudicar más que beneficiar. La situación requiere decisiones fuertes y un plan que contemple no solo la recuperación económica, sino también la protección del empleo y la producción local.

La realidad es que, si no se toman medidas, el panorama puede empeorar aún más. La industria, que históricamente fue motor de desarrollo, hoy enfrenta un desafío mayúsculo en medio de un contexto global complicado y una competencia que no siempre es justa.