La Selección argentina sufrió más de la cuenta para avanzar en el Mundial 2026
El partido entre Argentina y Cabo Verde en los 16avos de final del Mundial fue uno de esos que quedan en la memoria por su intensidad y drama. La selección albiceleste tuvo que luchar hasta el último minuto y, en un final lleno de suspenso, logró ganar en tiempo extra, en un partido que parecía estar destinado a otra historia.
Un partido que estuvo lleno de emociones y momentos clave
Desde el arranque, el encuentro fue una montaña rusa. Cabo Verde, un equipo que sorprendió por su entrega y ganas, consiguió poner en aprietos a Argentina, que dependió mucho de su estrella, Lionel Messi. La figura del 10 argentino fue crucial, especialmente en los momentos más complicados, y su experiencia marcó la diferencia en varias jugadas peligrosas.
El partido se fue al tiempo extra con un marcador ajustado y, en ese período, la tensión creció aún más. En una jugada que quedó en la memoria de todos, un autogol en el minuto final del tiempo adicional terminó por darle la clasificación a Argentina. La celebración fue descontrolada y todos los jugadores se lanzaron sobre el defensor que convirtió ese gol decisivo, en una escena que fue repetida en las portadas de medios de todo el mundo.
Los medios internacionales resaltaron la hazaña de Argentina
Los periódicos y portales deportivos internacionales no dudaron en destacar que Argentina logró una victoria casi milagrosa. La Gazzetta dello Sport tituló: «¡Qué susto, Argentina! La salva un autogol en el tiempo suplementario». La imagen de todos los jugadores celebrando debajo del defensor que anotó en su propia portería fue la que recorrió el planeta.
Desde España, medios como Marca y As también resaltaron lo ajustado del triunfo. Marca tituló: «¡Argentina, de puro milagro!» y mostró la foto de Messi cubriéndose el rostro, reflejando la incredulidad del momento. En esa misma línea, As destacó que Messi no quería depender de milagros, aunque en esta ocasión fue necesario un poco de suerte para evitar la eliminación.
El periódico catalán Sport fue claro: «Argentina necesitó a Messi y una prórroga para tumbar a Cabo Verde». La participación del capitán fue fundamental en los minutos decisivos, y su liderazgo quedó en evidencia en un partido lleno de nervios.
El análisis de medios internacionales
Desde el Reino Unido, The Guardian explicó que Cabo Verde estuvo cerca de lograr una sorpresa histórica, pero Argentina logró frenar ese sueño en la prórroga. La imagen de Messi frotándose los ojos reflejaba la tensión del momento.
En Brasil, Lance! resaltó la emoción del final: «¡En un final de infarto! Argentina derrota a Cabo Verde en un partido dramático y avanza a la siguiente ronda». La intensidad del cierre fue uno de los aspectos destacados por los medios brasileños.
Por otro lado, en Francia, L’Équipe describió el partido con una frase breve pero potente: «Une pure folie» — pura locura. Y en Italia, Corriere dello Sport fue enfático: «¡Qué lucha! Argentina llega a octavos, pero estuvo a punto de perder». La tensión fue la protagonista en cada relato.
El lado de Cabo Verde y la percepción mundial
Desde Portugal, A Bola relató que el sueño de los Tiburones Azules terminó en derrota, pero con un reconocimiento a su esfuerzo: «Se acabó el sueño de Los Tiburones, que cayeron de pie». La selección africana dejó una buena impresión, incluso en la derrota, y sorprendió a muchos con su desempeño.
En Alemania, los medios sensacionalistas como Bild! enfocaron en Messi, que evitó un papelón gigante: «Messi evita una humillación monumental». La figura del capitán argentino fue clave para que su equipo pudiera seguir en la competencia.
Desde Cabo Verde, un silencio de tristeza pero también de orgullo
El diario A Nação, en plena madrugada en Cabo Verde, reflejó la tristeza por la eliminación: «Mundial: Argentina gana en la prórroga y frustra el sueño de los Tiburones Azules». Sin embargo, también lo valoraron como una actuación brillante, que incluso logró igualar el marcador en la segunda mitad tras ir perdiendo 2-1.
Este partido dejó en claro cómo un equipo pequeño puede hacer temblar a los grandes y que, en el fútbol, las historias de milagros y héroes siempre están a la vuelta de la esquina.




