Un susto grande en el Turismo Carretera

Este domingo, en una de las competencias más emocionantes del Turismo Carretera, la carrera en San Juan se convirtió en un verdadero susto para pilotos, mecánicos y espectadores. Todo empezó cuando el auto del uruguayo Mauricio Lambiris, que participaba con un Ford Mustang, se prendió fuego en medio de la recarga de combustible. La escena fue impactante y generó mucha preocupación en el ambiente del automovilismo.

¿Qué pasó exactamente? 🤔

El incidente ocurrió en la vuelta 30 de un total de 66. Lambiris ingresó a boxes, se detuvo en su posición, justo en la calle de boxes, para hacer la recarga de combustible. Pero algo salió mal. La forma en que se hacía la recarga, con un tambor precario, provocó que se escapara combustible. Además, en ese momento, el auto tenía el disco de freno a altas temperaturas, lo que hizo que cualquier chispa o derrame se convirtiera en un foco de incendio.

El derrame de combustible, sumado al contacto con una parte caliente del auto, generó una llama que empezó a extenderse rápidamente desde el auto hacia el box. La situación se complicó en segundos, y fue preciso que los responsables de seguridad actuaran rápidamente para apagar el fuego.

La rápida intervención y las lesiones evitadas 🚒

Un auxiliar atento, con un matafuegos en mano, fue el primero en actuar y logró apagar las llamas en cuestión de segundos. Los mecánicos que estaban encargados de la carga del auto también resultaron afectados por las llamas, pero usaron trajes antiflama que los protegieron y evitaron lesiones mayores. Afortunadamente, no hubo heridos. Solo quedó el susto y la frustración en Lambiris, quien, tras bajar del auto, expresó su enojo pegándole una patada en señal de bronca.

El impacto en la carrera 🏁

El incendio provocó la primera de las tres interrupciones que tuvo la competencia ese día. La carrera se detuvo, se activó el auto de seguridad, y se cerraron las calles de boxes para facilitar las tareas de los bomberos y mecánicos. La situación generó un momento de tensión, pero finalmente la carrera pudo continuar después de que se controló el incidente.

Las otras interrupciones ocurrieron en la vuelta 57, cuando el Honda de José Manuel Urcera se quedó varado, y a pocos minutos del final, cuando Nicolás Bonelli abandonó la carrera con su Ford.

¿Qué nos deja esta historia?

Este episodio demuestra lo peligroso que puede ser el automovilismo, pero también la importancia de la rapidez y preparación de quienes trabajan en el circuito. A pesar del susto y de que Lambiris fue eliminado de la competencia, lo importante es que no hubo heridos y que la seguridad funcionó como corresponde ante una situación de emergencia.

La carrera en San Juan quedó marcada por este incidente, que nos recuerda que la velocidad y la adrenalina siempre vienen acompañadas de riesgos, y que la seguridad debe estar siempre en primer lugar.