El caos en la obra social y las internas del gremio
Hugo Moyano, uno de los líderes sindicales más conocidos del país, enfrenta una serie de problemas que complican su liderazgo. La obra social de Camioneros, que es la principal farmacia que atendía a sus afiliados, dejó de vender medicamentos este viernes. La razón: una deuda millonaria que la prestadora de salud no pudo saldar, poniendo en jaque la atención médica de miles de trabajadores.
Pero los dolores no terminan allí. En medio de este conflicto, Moyano también tiene que lidiar con la próxima elección de autoridades en la Federación Nacional de Camioneros, que se realizará este viernes. Se espera que revalide su mandato por otros cuatro años, pero en el gremio hay tensiones que podrían complicar su reelección.
¿Qué pasa con los recolectores de residuos? 🗑️🚛
Un nuevo frente de conflicto se abrió cuando Moyano exigió que los recolectores de residuos de la Ciudad de Buenos Aires comiencen a cobrar por adelantado una parte de sus indemnizaciones, que en teoría, serían pagadas en 2028. La propuesta fue rechazada de plano por las empresas concesionarias del servicio, que consideraron el reclamo «inviable». La respuesta oficial del gobierno porteño también fue clara: «No vamos a ceder».
El gobierno de Jorge Macri, que administra la ciudad, explicó que los contratos para la recolección de residuos están prorrogados hasta 2028, y hasta entonces los trabajadores deben seguir con las mismas condiciones. Además, señalaron que en su gestión se reforzó el control del servicio y se aplicaron multas importantes para garantizar el orden.
¿Por qué Moyano busca este reclamo? 🔍
El reclamo de Moyano parece tener una intención política y de control interno. La rama de Recolección de Residuos, conocida como «La Reco», es considerada la guardia pretoriana del sindicato y está liderada por Marcelo “Feucho” Aparicio, un dirigente con capacidad de disputar poder. Los recolectores, unos 6.000 en total, ya están esperando su parte de la indemnización, y si reciben un rechazo, podrían mostrar su malestar con medidas de fuerza o protestas.
Desde el sindicato aseguran que esa plata ya fue gastada y que si no se les paga, el malestar en las bases será fuerte. Moyano sostiene que las concesiones vencían en octubre pasado, por lo que los trabajadores ya deberían haber cobrado, pero la Ciudad y las empresas alegan que las prórrogas extendieron los contratos hasta 2028 y que las condiciones laborales permanecen iguales.
¿Qué más está pasando en el mundo de Moyano? 🌎🤝
Este viernes también se realiza el congreso de la Federación Nacional de Camioneros, donde Moyano busca renovar su mandato. Aunque las tensiones internas son muchas, todo indica que logrará revalidar su liderazgo por otros cuatro años. Sin embargo, en el interior del gremio, la situación no es tan sencilla: en provincias como Buenos Aires, Corrientes, Jujuy y Tucumán, hay disputas internas y conflictos con gremios rivales.
Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, el gremio de Moyano enfrenta problemas con su propio sector, donde hubo una purga en el consejo directivo por supuestos fraudes y desacuerdos. En Corrientes, la obra social del sindicato compró medicamentos a un precio muy bajo, pero luego le ordenaron seguir comprando a la misma droguería, generando sospechas sobre posibles irregularidades.
Internas, conflictos y la mirada de otros dirigentes
En algunas provincias, como Córdoba, los recolectores de residuos rompieron con la Federación, y en Santa Fe, el gremio de Camioneros también se separó. El secretario general de ese sindicato, Sergio Aladio, criticó la situación en general, señalando que las estructuras sindicales se volvieron cerradas y respondieron más a intereses personales que a los trabajadores. La consecuencia, aseguró, es un gremio que no puede cumplir con sus funciones básicas, como brindar atención médica a quienes aportan con su trabajo.
Mientras tanto, Moyano continúa enfrentando estos desafíos internos y externos, en un contexto donde su liderazgo parece estar en juego. La próxima semana será clave para definir si logra mantener su poder o si las disputas internas terminan por desgastarlo aún más.




