Un argentino en la Gran Manzana: la historia de Herman Cornejo 🇦🇷🌆
Herman Cornejo, uno de los bailarines más destacados del American Ballet Theatre (ABT), llega a Buenos Aires para estrenar su obra Ánima, un ballet que él mismo creó y que se presentará en el Teatro Coliseo el 1 de septiembre. Pero su historia no comienza en Argentina, sino en un pequeño pueblo donde desde joven mostró un talento que lo llevaría a convertirse en una estrella internacional.
De Buenos Aires a Nueva York: un camino lleno de logros y desafíos 🚶♂️🌎
Cornejo empezó su formación en el Instituto de Arte del Teatro Colón y, a los 14 años, ya formaba parte del Ballet Argentino dirigido por Julio Bocca. Dos años después, con solo 16, ganó la medalla de oro en el Concurso de Ballet de Moscú en 1997, un logro que pocos bailarines argentinos alcanzaron. Ese premio fue un paso clave en su carrera, que lo llevó a ingresar en el prestigioso ABT, donde comenzó en el cuerpo de baile y, con los años, fue ascendiendo hasta convertirse en primer bailarín en 2003 y en la figura principal del grupo.
Su vida en Nueva York y la familia 🇺🇸❤️
Cornejo lleva casi tres décadas viviendo en Nueva York, ciudad que describe como una mezcla de amor y odio. Por un lado, se enamoró de su energía y cultura, pero por otro, confiesa que no es fácil adaptarse a su ritmo acelerado y a la distancia de la Argentina, su tierra natal. Está casado con la periodista argentina María José Lavandera, hermana del pianista Horacio Lavandera, y tienen un hijo de seis años y medio, Nico. Aunque Nico quiere aprender fútbol y prefiere jugar en la calle, en casa solo hablan en castellano y el pequeño ya muestra su lado más porteño: en el Mundial, no dudó en lucir su camiseta argentina y seguir con su pasión por el país.
El cambio en su carrera y su visión del arte 🎨💃
Con 45 años, Cornejo sabe que su tiempo como bailarín está llegando a su fin. Sin embargo, no se ve colgando las zapatillas por completo. Gracias a la ayuda de figuras como Twyla Tharp, una leyenda de la danza estadounidense, y a su propio esfuerzo, logró recuperarse de una lesión y seguir en escena. Su meta ahora es transmitir lo que aprendió a las nuevas generaciones, por eso también trabaja como coach en el ABT, guiando a otros bailarines para que perfeccionen sus roles.
Ánima: su obra más personal y un homenaje a Nijinsky 🎭🕊️
Cornejo describe Ánima como su «bebé». La obra es una especie de viaje imaginado en el que combina la mitología guaraní, la figura del legendario bailarín Vaslav Nijinsky y la inspiración en la leyenda del pájaro Urutaú. La historia surge de un proyecto que el propio Cornejo soñaba realizar desde hace mucho tiempo, y que ahora ve plasmado en el escenario. La obra también reflexiona sobre nuestro planeta y la naturaleza, en un homenaje a Nijinsky, quien tuvo una carrera brillante pero breve y sufrió una caída en la locura a los 27 años.
Mirando hacia el futuro: sueños y metas 🔮🌟
Cornejo confiesa que su retiro como bailarín está cerca, pero no piensa en alejarse del todo del mundo del ballet. Le gustaría dirigir una compañía, ya sea en la Argentina o en otro lugar, y seguir aportando desde ese rol. Sabe que el trabajo es duro, pero también que lo apasiona. Mientras tanto, disfruta de su rol de padre y de compartir con su hijo las tradiciones argentinas, como el fútbol y la comida casera que su esposa prepara.
Un artista que no deja de soñar y crear 🎶🩰
El estreno de Ánima en Buenos Aires es solo el comienzo de lo que Herman Cornejo quiere compartir con su público. La obra, que combina danza, historia y mitología, es una muestra de su pasión por el arte y su deseo de dejar una huella en el mundo del ballet. Para él, cada paso en su carrera ha sido un aprendizaje y un homenaje a sus raíces, a su talento y a los grandes artistas que lo inspiraron.




