¡Un equipo que está rompiendo esquemas en el fútbol argentino!
Gimnasia y Esgrima de Mendoza, conocido como el Pituco, está dando que hablar en la Liga Profesional. Después de más de 40 años sin estar en la máxima categoría, este club mendocino logró un ascenso que parecía lejano y ahora se encuentra en la cima de su grupo en el Torneo Clausura.
¿Cómo llegó a la cima? La historia de un equipo que pelea con garra 💪
Con un récord de cinco victorias, un empate y solo dos derrotas, Gimnasia comparte el liderazgo de la zona A con Vélez e Instituto, pero los supera en diferencia de goles (+7 frente a +5 y +3). Además, en las últimas semanas lograron un empate clave en su cancha contra Boca Juniors, en un partido que se definió en el tiempo adicional con un gol de Esteban Fernández.
Este buen momento los tiene con 16 puntos en la tabla, y todavía les queda una dura visita a Defensa y Justicia, otro de los equipos que pelea en la parte superior, este próximo viernes a las 19:15. La idea es seguir sumando y consolidarse en la pelea por un lugar en las copas internacionales.
La base del éxito: un equipo con historia y refuerzos inteligentes 🧱
Gimnasia fue fundado en 1908, y en estos últimos años, su plantel combina experiencia y talento. Mantienen en el equipo a jugadores que fueron clave en su ascenso en 2025, como el arquero César Rigamonti, y a defensores como Diego Mondino y Matías Recalde. También sumaron refuerzos que aportan solidez, como el defensor Ezequiel Muñoz y los talentos Esteban Fernández e Ignacio Sabatini, que vienen de destacar en otros clubes.
Uno de los fichajes que despertó más atención fue el del exdelantero de Vélez, Matías «Monito» Vargas, que regresó al país tras siete años en el exterior. Pero sin dudas, el que más brilla en el presente es Agustín Módica, el máximo goleador del torneo con 8 tantos en solo 7 partidos. Su buen rendimiento llamó la atención de clubes europeos, como la Fiorentina, que mostró interés en el joven nacido en Italia en 2003.
Un ascenso difícil y una adaptación exitosa 🚧➡️⚽
El camino de Gimnasia en la Primera División no fue sencillo. El equipo estuvo al borde del descenso en su primer año, con un técnico que no pudo sostener la racha. Pero en marzo, Darío Franco tomó las riendas y le dio un giro ofensivo al equipo, logrando resultados sorprendentes. Desde su llegada, ganaron ocho partidos, empataron dos y solo perdieron tres, además de mantener una racha invicta en su estadio, donde no pierden desde hace siete partidos.
Este buen momento los tiene en una posición muy favorable en la tabla anual, que en octubre de 2027 entregará cupos a las copas internacionales. Además, a pesar de haber perdido a figuras importantes como Imanol González y Franco Saavedra por lesiones graves, el equipo se mantiene fuerte y con ganas de seguir creciendo.
Un proyecto que nació en las alturas 🏢
Detrás de este éxito hay un proyecto institucional que empezó en 2011, cuando Fernando Porretta asumió como presidente. Este ingeniero civil, además de dirigir el club, también es vicepresidente segundo de la Cámara Argentina de la Construcción. Cuando llegó, Gimnasia jugaba en el Argentino B, el cuarto nivel del fútbol argentino. Pero con mucho esfuerzo, lograron ascensos en 2014 y 2018, hasta llegar a la Primera B Nacional y, finalmente, a la Liga Profesional en 2025.
El camino no fue fácil. El club cayó varias veces en su historia y tuvo que remontar cada vez que descendía. Pero la clave estuvo en la planificación a largo plazo, en mantener una base sólida de jugadores y en apostar a un proyecto que combina fútbol y una gestión inteligente.
¿Qué sigue para Gimnasia? La ilusión de seguir soñando ⭐
Con un equipo que se anima a soñar en grande, Gimnasia de Mendoza busca consolidarse entre los grandes del fútbol argentino. La temporada todavía tiene mucho por delante, y si logran mantener su nivel, podrían dar la sorpresa en los próximos meses. ¿Será este el año en que Mendoza vuelva a sentir la gloria del fútbol de élite?
Lo que está claro es que Gimnasia no solo tiene historia, sino también un presente lleno de esperanza y ganas de dejar huella en el fútbol argentino. Y, quién sabe, tal vez en unos años este equipo sea uno de los protagonistas en las copas internacionales que tanto sueñan sus hinchas.




