¿Una condena por corrupción y ahora permisos especiales? Sí, así es.
Una ex ministra de Acción Social en Chubut, llamada Leticia Huichaqueo, acaba de recibir un giro inesperado en su situación judicial. Condenada a más de cuatro años de prisión por casos de corrupción, ahora la justicia le permitió salir de su casa los domingos para ir a misa y visitar a familiares, ¡todo sin custodia policial!
¿Qué hizo ella para ganar estas salidas? 🤔
Huichaqueo fue juzgada en octubre de 2024 y condenada a 4 años y 8 meses de prisión efectiva por desvío de fondos y venta ilegal de alimentos donados para mascotas. La sentencia fue parte de una causa que unificó dos investigaciones en su contra. Una de las acusaciones la encontró culpable de usar fondos destinados a damnificados por un temporal en Comodoro Rivadavia en 2017, y otra por vender ilegalmente bolsas de alimento donadas para las mascotas afectadas por la misma emergencia.
¿Y qué pasó ahora? 🤯
Las cosas dieron un vuelco cuando la abogada de Huichaqueo, Lorena Elisiancín, presentó un informe argumentando que su clienta padece fobia a la policía y ataques de ansiedad, causados por los controles policiales que la justicia le impuso durante su condena. La jueza de Ejecución Penal, Karina Breckle, decidió aceptar este pedido y reducir las restricciones.
Antes, la Policía de Chubut debía hacer tres controles sorpresivos diarios en su domicilio, pero ahora solo será uno por día. Además, la ex ministra podrá salir los domingos entre las 16 y las 22 horas para asistir a misa y visitar a dos de sus hermanas, Marisa y Gabriela. Eso sí, sin custodia policial, pero con presencia de familiares que la acompañarán en todo momento.
¿Y qué hay de su mamá?
Queda una restricción: no puede visitar a su madre, que vive en un primer piso, debido a que Huichaqueo tiene discapacidad motriz y no puede subir las escaleras. La jueza explicó que estas nuevas autorizaciones buscan favorecer la reinserción social de la ex ministra y fortalecer sus vínculos familiares. La idea es que, poco a poco, pueda ir recuperando su vida y sus relaciones.
¿Qué sigue para ella?
Huichaqueo ya cumplió más de la mitad de su condena y, en teoría, en unos meses podría solicitar la libertad condicional, quizás en septiembre. Sin embargo, todavía estará sometida a las condiciones que establezca el tribunal hasta completar toda la pena.
Este caso genera un gran debate sobre cómo se manejan las penas y los permisos en personas condenadas por corrupción. ¿Es justo que, después de estar en prisión por un delito grave, puedan acceder a estas salidas? La justicia argumenta que estas medidas buscan su reinserción y fortalecimiento social, pero hay quienes cuestionan si esto no favorece demasiado a quienes cometieron delitos graves.
¿Qué opinás?
La historia de Huichaqueo pone sobre la mesa temas importantes: la rehabilitación, los derechos de las personas condenadas y cómo se maneja la justicia en casos de corrupción. Lo que está claro es que, por ahora, la ex ministra puede salir a la calle los domingos, con la compañía de sus familiares, y con menos controles policiales en su casa. ¿Será un paso adelante o solo un pequeño alivio en una historia aún abierta?




