Un juicio que sacudió Mendoza
Este jueves en Mendoza se llevó a cabo una de las noticias más sonadas del año: la fiscalía pidió 18 años de prisión para Walter Bento, un ex juez que ahora está en la mira por su participación en una red de corrupción y lavado de dinero. La causa también involucra a su esposa, Marta Boiza, su hijo mayor, Nahuel, y otros 15 acusados. El juicio sigue en marcha en los tribunales federales y promete ser uno de los casos más importantes de lucha contra la corrupción en la provincia.
¿Qué se acusa exactamente?
La fiscalía acusa a Bento de liderar una asociación ilícita durante cinco años, en la que participaban abogados, policías y despachantes de aduanas. La banda se dedicaba a recibir coimas a cambio de favores procesales para contrabandistas y narcotraficantes. Además, se le imputan delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, tras demostrar que adquirió 16 inmuebles, 7 unidades comerciales, 11 autos —varios de alta gama— y otros bienes, todo con fondos que no justificarían su origen legal.
¿Qué dice la fiscalía?
Los fiscales María Gloria André y Dante Vega, junto con el titular de la Procelac, Diego Velasco, solicitaron que Bento reciba una condena de 18 años de prisión y la inhabilitación perpetua para cargos públicos, pensiones o jubilaciones. Además, pidieron que se le imponga una multa de 752 millones de pesos. La fiscal André resaltó que Bento usó su posición para montar una estructura delictiva en la que él era el jefe, y que su conducta fue reiterada durante todo ese período.
¿Qué pasa con su familia?
La esposa de Bento, Marta Boiza, también enfrenta una condena de seis años de prisión por su participación en enriquecimiento y lavado de activos. Por su parte, su hijo, Nahuel Bento, quien fue exsecretario de la Cámara Federal de Mendoza, fue condenado a 5 años y una multa de 41 millones de pesos por lavado de dinero.
¿Qué dicen los abogados y qué sigue?
Los defensores de los acusados pidieron la nulidad del juicio, alegando que hubo errores en el proceso y en la forma en que se llevó a cabo el debate. Sin embargo, el tribunal rechazó estos pedidos y avanzó con la condena. Además, el ex juez Walter Bento pidió declarar antes de que se definan las penas, argumentando que necesita presentar su situación personal y familiar, especialmente por los problemas de salud de su hijo discapacitado Facundo y su deseo de obtener prisión domiciliaria.
¿Qué impacto tiene esto en la sociedad?
Este caso genera gran conmoción en Mendoza y en todo el país, porque evidencia cómo la corrupción puede infiltrarse en las instituciones y afectar la confianza en la justicia. La fiscalía aseguró que será difícil revertir el daño causado a la sociedad por hechos como estos, y que es fundamental que la justicia actúe con firmeza para evitar que este tipo de casos se repitan.
Por ahora, la sentencia definitiva aún está en proceso, pero la gravedad de las acusaciones y las penas solicitadas muestran que la lucha contra la corrupción en Argentina sigue siendo uno de los desafíos más importantes.




