¿Qué está pasando en la UOM? 🤔
La Unión Obrera Metalúrgica, uno de los sindicatos más importantes y emblemáticos del país, está en plena crisis. En medio de acusaciones de corrupción, violencia y negociados millonarios, los metalúrgicos deben elegir a su próximo líder en una semana que promete estar cargada de tensión y polémica.
Furlán, en la mira 👀
El actual secretario general, Abel Furlán, busca seguir en su cargo, pero la justicia lo tiene en la mira. Lo acusan de malversar fondos que todos los trabajadores aportan con sus salarios (el 2%) y que sirven para sostener distintas actividades del gremio. La sede central fue allanada el viernes pasado, en una operación que revela la gravedad del caso.
Lo que más impacta es un convenio secreto que Furlán firmó en febrero de 2023 con una empresa llamada USEM SA, creada apenas dos meses antes. Sin consultar a las 500 seccionales regionales, Furlán acordó que esa firma, cuyo accionista es Soledad Calle —una dirigente de La Cámpora y empleada de la UOM—, se encargara de administrar los fondos del sindicato a cambio de una comisión del 0,5% del dinero que recibe la organización.
Un negociado millonario 💰
USEM SA genera ganancias de más de cien millones de pesos por mes y, en su historia de 83 años, la UOM nunca había delegado en una sola empresa la administración de sus fondos. La firma fue contratada para gestionar los padrones de afiliados y los sistemas de votación, en un proceso que, según los denunciantes, fue manipulado con violencia y sin transparencia.
Los opositores a Furlán denuncian que barras bravas y fuerza policial habrían impedido que ciertos afiliados votaran en la seccional de Zárate-Campana, una de las más importantes del gremio. Además, aseguran que fiscales que no estaban en los padrones fueron usados para controlar quién votaba y quién no, poniendo en duda la legitimidad del proceso electoral.
Dinero en la mira 🔍
Los documentos revelan que USEM SA contrató a una empresa llamada Campana Digital SRL para crear los padrones nacionales de la UOM. Este trabajo costó más de 32 millones de pesos y, desde esa firma, se transfirieron fondos en montos llamativos, como un giro de 350 millones de pesos desde el fideicomiso de la obra social del sindicato, OSUOMRA.
Entre los gastos de la firma, llaman la atención compras como un Jeep de 51 millones de pesos y viajes en avión en primera clase, por ejemplo, con tarifas de unos 4.500 dólares por tramo. ¿Quién usó esos pasajes? ¿Furlán o su empleada Calle? La duda sigue en el aire, mientras la justicia intenta esclarecer las cosas.
La justicia en acción ⚖️
El viernes pasado se realizó el primer allanamiento en la sede del sindicato en busca de pruebas. La investigación apunta a que el control de los fondos pudo haber sido manipulado para beneficiar a ciertos intereses. Además, hay denuncias de violencia y uso de barras bravas para impedir el libre sufragio en varias localidades.
Los opositores también afirman que, en algunos casos, los trabajadores afiliados no figuraban en los padrones y que los fiscales estaban fuera de los registros oficiales, lo que pone en duda la legitimidad de toda la elección.
El escenario electoral y lo que está en juego 🔥
Todo esto sucede en medio de una elección interna que definirá quién será el próximo secretario general. La fecha clave es en solo dos días, y si la justicia no resuelve las impugnaciones en tiempo, la elección puede quedar en el aire, dejando a quien gane en una posición muy vulnerable.
Por ahora, la incertidumbre crece en un gremio que fue símbolo del peronismo y que, hoy, enfrenta un panorama lleno de sospechas y acusaciones. La tensión se siente en cada rincón, y los trabajadores esperan que el proceso finalice en paz, aunque las dudas permanecen.
¿Qué puede pasar? 🤔
Mientras tanto, Furlán también está siendo investigado por su patrimonio personal. Además de su rol en la UOM, es dueño de una empresa inmobiliaria llamada Franferen SA, activa desde 2012, y que podría tener relación con el sector de la construcción y el mercado inmobiliario.
En estos días, el sindicato y su liderazgo están en el ojo del huracán. La historia todavía no tiene un final, y lo que pase en los próximos días puede marcar un antes y un después para el gremio metalúrgico y su historia política.




