Un informe que revela cómo se desvió la plata de la discapacidad

Una investigación de más de 300 páginas revela cómo funcionó una estructura ilegal dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La auditoría ordenada por el gobierno y llevada a cabo por la Unidad de Auditoría Interna confirma que hubo un sistema de corrupción que dañó a millones de pesos y, lo peor, afectó directamente a quienes más necesitan apoyo.

¿Qué encontraron en la auditoría? 🔍

El informe muestra que la gestión de Spagnuolo, quien fue titular de la ANDIS, estuvo marcada por diversas irregularidades. Desde la falta de un sistema integral para gestionar programas como Incluir Salud, hasta compras de insumos y medicamentos con sobreprecios, todo indica que se armó un mecanismo para beneficiar a ciertos privados en perjuicio del Estado y de la población con discapacidad.

El proceso de contratación era manipulado. Los criterios para invitar a proveedores, comparar precios o elegir ofertas estaban ocultos y, en muchos casos, se evitaba dejar registros claros. Esto facilitó que se desviaran millones de pesos en contratos que, en realidad, estaban armados de antemano y con una competencia simulada, en la que solo participaban unas pocas empresas, principalmente Droguerías Profarma y Génesis.

La cartelización y los pagos ilegales 💸

El juez Casanello indica que se crearon licitaciones especiales en las que las firmas conocidas como pantalla se repartían los contratos, elevando los precios y obteniendo ganancias millonarias. Solo esas dos droguerías lograron adjudicarse el 93% de esas compras, con un gasto total cercano a los 28 mil millones de pesos en un período de poco más de un año.

Pero no solo se trató de manipular licitaciones. También hubo pagos indebidos a funcionarios públicos, quienes, a cambio, facilitaron que las contrataciones se dirigieran a intereses particulares, acelerando procesos y asegurando el cobro de sus comisiones.

¿Qué dice la justicia y la auditoría? ⚖️

Tras la difusión de estos hechos, la justicia intervino la ANDIS con un decreto en 2025. En ese marco, se inició una auditoría interna que confirmó la existencia de una estructura de corrupción. Además, se detectaron graves deficiencias en la organización y en la gestión de la agencia.

La auditoría reveló que la ANDIS sufría de problemas estructurales: falta de un sistema completo para gestionar los programas, irregularidades en las compras, gestión documental deficiente y una organización fragmentada. Todo esto dificultó la trazabilidad de los recursos y favoreció prácticas poco transparentes.

¿Qué se propone para mejorar? 🚀

El informe recomienda crear un Sistema de Información Integral para la ANDIS, que permita coordinar toda la información en un solo lugar. Esto ayudaría a reducir duplicaciones, errores y sobrecostos, y a garantizar que los recursos lleguen efectivamente a quienes los necesitan.

También se detectaron sobreprecios en las compras, con diferencias de hasta un 838% en algunos casos, y un uso irregular de facturas y pagos agrupados que dificultaban la fiscalización. La auditoría apunta a que estos mecanismos no solo afectan las finanzas públicas, sino que también ponen en riesgo la entrega de insumos médicos esenciales para personas vulnerables.

El impacto y los pasos a seguir 🛑

La corrupción en la ANDIS no solo significa un daño económico, sino también una barrera para que muchas personas con discapacidad accedan a los servicios y medicamentos que necesitan. Por eso, las autoridades ya comenzaron a implementar medidas para transparentar y mejorar el sistema de compras públicas, incluyendo la apertura de licitaciones públicas con precios más bajos y controles más estrictos.

En definitiva, la justicia dejó en claro que la estructura que funcionaba en la ANDIS estuvo marcada por irregularidades y prácticas ilegales, que afectaron a quienes más lo necesitan. La lucha contra la corrupción en la salud pública sigue siendo un desafío que requiere compromiso y transparencia.