¿Qué pasó en Funes? La historia detrás del hotel en medio de la polémica
Todo comenzó cuando Néstor Rozín, dueño del Hotel Sol de Funes, decidió rellenar un acceso de ripio que conecta su establecimiento con la autovía Rosario-Córdoba. La razón: los caminos de tierra se habían convertido en un problema, especialmente cuando la cantidad de gente que visitaba el hotel aumentó y el acceso se volvió intransitable. Sin respuestas de las autoridades, Rozín y un grupo de trabajadores improvisados usaron máquinas y piedras para arreglar el camino por su cuenta.
Pero lo que parecía una solución rápida se convirtió en un conflicto legal. Vialidad Nacional, que regula las rutas en Argentina, envió una carta documento al hotelero exigiéndole que remueva esas obras en diez días hábiles. La razón: la obra no fue autorizada y, además, generaba un riesgo para los usuarios.
Los riesgos de los arreglos improvisados ⚠️
Desde Vialidad explicaron que, durante las inspecciones, encontraron varias irregularidades en las obras del hotel. Por ejemplo, detectaron conexiones ilegales entre la autopista y la colectora, que permitían a los vehículos entrar y salir sin los carriles adecuados, sin señalización y en lugares peligrosos. Esto obliga a maniobras bruscas y aumenta el riesgo de accidentes. Además, hay un portón de acceso bloqueado por una columna de tendido eléctrico de media tensión, lo que complica la circulación y puede ser muy peligroso para los autos que ingresan o egresan del hotel.
También advierten que el agua de lluvia no está drenando bien, lo que deteriora las mejoras que Rozín hizo por su cuenta y puede generar condiciones peligrosas para quienes circulan por allí.
¿Y qué dice el Estado? 🤔
Vialidad Nacional aclaró que, antes de enviar la carta documento, intentó comunicarse en varias ocasiones con el empresario para que regularice la situación, pero nunca obtuvieron respuesta. La entidad también señala que no hubo ninguna negociación con el municipio ni con la concesionaria del peaje para evitar el conflicto.
El organismo insistió en que el hotel y las obras deben regularizarse y que las reformas ilegales y peligrosas deben corregirse de inmediato. La prioridad, aseguran, es garantizar la seguridad de los usuarios y el correcto funcionamiento de la infraestructura vial.
El papel del municipio y la defensa del intendente 🏛️
En medio del enfrentamiento, el intendente de Funes, Roly Santacroce, salió a defender al dueño del hotel. Para él, Rozín solo hizo lo que debería hacer el Estado: poner plata para arreglar caminos y accesos. «Rozín tomó la iniciativa y llevó una motoniveladora para emparejar el camino. Me pareció correcto, porque la situación en las rutas nacionales está muy mal», expresó.
El intendente también criticó la actitud de Vialidad, diciendo que no tiene sentido que un empresario tenga que hacer lo que corresponde al Estado. «Es irónico que Vialidad envíe una carta documento a alguien que puso su plata para arreglar algo que debería estar bajo la responsabilidad del Estado», agregó.
¿Qué sigue en esta historia?
Por ahora, el conflicto sigue abierto. Vialidad insiste en que las obras deben regularizarse y que no se puede permitir que se hagan arreglos sin autorización y sin los recaudos necesarios para la seguridad. Mientras tanto, el dueño del hotel y el intendente defienden su postura, cada uno a su manera, en un escenario que pone en jaque la responsabilidad y la seguridad en las rutas de la zona.
Lo que está claro es que, en medio de la polémica, la seguridad de quienes transitan por esas calles sigue siendo la prioridad. La pregunta que queda en el aire: ¿quién debe hacerse cargo de los arreglos necesarios para que estas vías sean seguras?




