Un entramado de dinero y poder en el fútbol argentino
El mundo del fútbol en Argentina está en el centro de una serie de investigaciones judiciales que revelan movimientos financieros sospechosos y conexiones peligrosas entre dirigentes, clubes y empresas. Todo comenzó con la búsqueda de datos sobre José Hache, ex tesorero del Club Atlético Central Córdoba de Santiago del Estero, quien tiene vínculos con figuras clave en la estructura del fútbol argentino.
¿Quién es Hache y qué hace en el fútbol?
Hache fue un jugador importante en Central Córdoba, donde funcionó como tesorero entre 2022 y 2024. Durante ese tiempo, participó en negociaciones de compra y venta de jugadores tanto en Argentina como en países como México y Arabia Saudita. Además, en algunas operaciones se habrían utilizado bancos en Estados Unidos, lo que levantó sospechas en las autoridades de ese país.
Lo que llama la atención es que Hache aparece como un vínculo clave en movimientos financieros que involucran a la compra y venta de futbolistas, y en algunos casos, en operaciones que parecen tener un trasfondo más oscuro. La Justicia estadounidense solicitó datos sobre sus actividades, en el marco de una investigación que busca esclarecer cómo se movían millones de dólares en torno al fútbol argentino y sus negocios relacionados.
El papel de Toviggino y la AFA en la mira
Las investigaciones también apuntan a otros actores importantes, como Pablo Toviggino, ex mano derecha del actual presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia. Se sospecha que en torno a Toviggino y Tapia circulan movimientos financieros que estarían relacionados con una empresa llamada TourProdEnter, que habría manejado unos 400 millones de dólares en contratos vinculados a la Selección Argentina.
Este dinero, según las fuentes, habría sido desviado a empresas fantasmas o con vínculos directos con personas cercanas a los dirigentes. En particular, se señala que algunos de esos fondos pasaron por empresas de Toviggino y otros personajes del fútbol, lo que abre la puerta a posibles irregularidades y lavado de dinero.
El papel de Leandro Petersen y las dudas sobre su testimonio
Otro nombre que aparece en esta trama es el de Leandro Petersen, ex gerente de Marketing de la AFA. Petersen anunció en julio pasado que dejaba su cargo, en medio de rumores y especulaciones. Sin embargo, lo que más llama la atención es que no se confirmó si ya declaró como testigo ante los fiscales en Estados Unidos, en una investigación que mantiene en reserva. Petersen fue la figura que, según algunas fuentes, debía comparecer ante un Gran Jurado en Miami para dar detalles sobre movimientos sospechosos en bancos estadounidenses relacionados con la organización de partidos y contratos millonarios con la Selección.
De hecho, Petersen niega haber sido retenido por el FBI, pero su ausencia en el juicio genera dudas y fuertes sospechas sobre su posible participación o conocimiento de las operaciones financieras investigadas.
Los contratos millonarios y las irregularidades
El negocio del fútbol argentino también tiene su lado oscuro en los contratos internacionales. TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni, ha recaudado cerca de 400 millones de dólares desde 2022 en torno a la marca de la Selección Argentina. Pero una parte de ese dinero, unos 40 millones de dólares, habría sido desviada a empresas fantasmas, muchas de ellas relacionadas con Toviggino y sus asociados.
Este escándalo se suma a las denuncias de algunas figuras del fútbol, como Guillermo Tofoni, quien fue quien inició la denuncia que desató toda la investigación. Tofoni, que tuvo un contrato rescindido por la AFA, solicitó un proceso llamado «discovery» para que se investiguen los movimientos financieros de TourProdEnter y detectar posibles delitos.
La situación en Central Córdoba y el impacto interno
En medio de todo esto, el club santiagueño Central Córdoba también sufrió cambios importantes. En marzo de este año, renunciaron su presidente y vicepresidente primero, ambos con perfiles profesionales en ingeniería y vinculados al Consejo Provincial de Vialidad. La salida de estos dirigentes coincidió con la denuncia por supuesto desvío de fondos hacia empresas familiares, además de la polémica por pagos excesivos en la contratación del futbolista Favio Cabral, lesionado en ese momento.
Hache, por su parte, también estuvo en el centro de la escena cuando se supo que habría gestionado pagos ilícitos y desvío de fondos, lo que llevó a su salida del club. La relación entre el fútbol de Santiago del Estero y estos movimientos ilegales revela un escenario de corrupción y poder que va mucho más allá de las canchas.
¿Qué sigue en la investigación?
Las autoridades estadounidenses y argentinas continúan cerrando el círculo en torno a estas operaciones. La presencia de figuras como Tapia en eventos sociales, como el casamiento de la hija de Toviggino, muestra cómo el poder y las relaciones personales están entrelazadas con estos negocios turbios. La investigación sigue en marcha, y por ahora, todo parece indicar que hay mucho más por descubrir en las sombras del fútbol argentino.




