¿Qué pasa en el Banco Central? Una historia de amenazas, operaciones ilegales y mucho dinero 💸

Todo empezó con una cena en Puerto Madero, pero lo que parecía un encuentro más, terminó siendo el centro de una investigación que sacude al Banco Central y pone en evidencia irregularidades en la compra de dólares durante el gobierno de Alberto Fernández. La justicia está investigando una trama que involucra a funcionarios, empresarios y ex policías, en un caso donde el dinero y las amenazas parecen estar a la orden del día.

Un operativo armado y una mentira que salió mal 🚓

El 18 de enero de 2025, Elías Piccirillo, ex marido de Jésica Cirio y socio en varias financieras, fue a cenar a un hotel en Puerto Madero con Francisco Hauque, un empresario que le reclamaba una deuda. En esa misma noche, Hauque y su pareja fueron detenidos en la calle, cuando los paró una patrulla de la Policía de la Ciudad. Pero la historia no terminó allí: la detención fue solo una farsa, un operativo armado para que Hauque quedara preso y así, supuestamente, manipular la situación a favor de Piccirillo.

El arrepentido Carlos Sebastián Smith, un ex oficial de Policía, reveló que Piccirillo le pidió organizar esa detención con policías a su servicio. La droga y el arma que encontraron en Hauque no eran más que una trampa: las drogas estaban escondidas en un sobretodo, y todo fue parte de un plan para perjudicarlo. Piccirillo fue detenido meses después, procesado y actualmente bajo arresto domiciliario.

El dinero sucio y las amenazas en el Banco Central 🏦

Pero lo más fuerte no solo fue el operativo fallido. La causa revela que Piccirillo y Hauque tenían negocios en el mercado del dólar oficial, y que en ese contexto, estaban dispuestos a todo para hacer dinero. Smith contó que Piccirillo le comentó que Hauque había amenazado a varios directivos del Banco Central para que permitieran que sus financieras operaran con normalidad, a cambio de sobornos o incentivos. Además, involucró a otros empresarios, como Martín Migueles, pareja de Wanda Nara, quien también sería socio de Piccirillo y Hauque en sus negocios.

¿Y qué papel tenían los funcionarios del BCRA? 🤔

El arrepentido también aportó conversaciones grabadas en las que se escucha a una funcionaria del Banco Central, Romina García, hablar con Piccirillo sobre amenazas y vínculos con Hauque. En esas charlas, García admite que las relaciones con Hauque estaban prohibidas y que recibían amenazas que, en algunos casos, no se denunciaban porque no tenían pruebas. La funcionaria también dice que tenían que limitarse a trabajar y que las amenazas las recibían en teléfonos privados, que luego borraban.

García reconoce que muchos de los funcionarios del BCRA estaban vinculados con Hauque, y que todo eso ocurría en un ambiente donde las presiones y la corrupción estaban a la orden del día. La justicia ya allanó viviendas y oficinas del Banco Central en busca de pruebas, y secuestró celulares y documentos que podrían revelar más detalles sobre estos hechos.

¿Qué sigue en la investigación? 🔍

Con toda la evidencia, la causa judicial avanza. Se espera que en los próximos meses la justicia continúe analizando los equipos secuestrados y la documentación para entender cómo se movía el dinero y quiénes estaban involucrados. Además, Smith, el arrepentido, planea volver a declarar para ampliar su denuncia y aportar más información sobre la venta ilegal de dólares y las operaciones delictivas en esa época.

Lo que está claro es que detrás de esta historia hay una red de amenazas, negocios ilegales y funcionarios que, aparentemente, estaban enredados en una trama que ponía en riesgo el normal funcionamiento del mercado cambiario. La justicia sigue investigando, y todavía hay muchas preguntas sin responder: ¿quiénes estaban «arriba»? ¿Hasta dónde llegaba la complicidad en el Banco Central? La historia todavía tiene mucho por revelar.