¿Qué está pasando con el caso Cuadernos? 🤔
Recientemente, en una audiencia judicial, volvió a salir a la luz un capítulo oscuro de la política argentina: casos de corrupción relacionados con obras públicas en Santa Cruz y pagos ilegales, conocidos como sobornos. Todo esto forma parte del juicio por el caso Cuadernos, que investiga un supuesto circuito de coimas entre ex funcionaries del kirchnerismo y empresarios contratistas del Estado.
La obra que nunca terminó y que ahora es símbolo de corrupción 🏗️
Uno de los ejemplos más emblemáticos en esta causa es la construcción de la Usina Térmica en Río Turbio, una obra que, a 18 años de su licitación, aún no se finalizó. La obra, valorada inicialmente en cerca de 857 millones de dólares, terminó costando el doble o más, llegando a aproximadamente 1.726 millones, según pericias oficiales. La causa señala que esto fue resultado de sobrecostos y contrataciones adicionales que inflaron el presupuesto original.
Este proyecto fue adjudicado en 2008 a una unión transitoria de empresas liderada por la firma española Isolux Corsán. Sin embargo, la obra nunca se concluyó y estuvo rodeada de denuncias por corrupción. La justicia la considera un ejemplo claro de cómo se manejaron fondos y contratos en ese período.
¿Cómo funcionaba el circuito de sobornos? 💰
La fiscalía reveló que, además de los sobrecostos, existieron pagos ilegales para garantizar la continuidad de los contratos. Una de las personas que participaron en estos hechos fue Juan Carlos De Goycochea, un empresario de Isolux Corsán, que durante el juicio contó cómo se le solicitó aportar dinero para una campaña electoral y también para pagar coimas, en un claro intento de evitar que la obra se frenara o se le negara el dinero correspondiente.
De Goycochea explicó que, en varias ocasiones entre 2009 y 2014, entregó aproximadamente 300 mil dólares en cada ocasión, en total unas 17 entregas, en efectivo, en una oficina del centro porteño. La forma de pago era clandestina: en bolsas de tela, con billetes en dólares, y bajo órdenes de Roberto Baratta, ex funcionario del gobierno kirchnerista.
¿Qué decían los empresarios? 🚨
El empresario también relató que los pagos no solo eran para coimear a Baratta, sino que también implicaban la imposición de proveedores específicos. Entre los nombres que mencionó están empresas como Fainser, Termipol, Prosetec y Blutech, que debían ser las principales proveedoras, incluso por encima de obligaciones laborales o fiscales. Baratta, según se reveló, recomendaba pagarles primero y a veces, de manera previa a otros pagos, lo que evidenciaría un esquema de extorsión y soborno.
Un camino de dinero ilegal y temores en las empresas 🏦
Fuentes judiciales indicaron que, en varias de estas obras, existieron salidas de dinero sin documentación clara, en efectivo, de anticipos y pagos adelantados. Esto generó una gran preocupación entre las empresas, que temían perder los contratos si no cumplían con las exigencias del gobierno extorsivo.
Un ejemplo claro de estos pagos es una referencia que aparece en los cuadernos de Centeno, donde se habla de entregas de millones de dólares en diferentes momentos y lugares, en especial en oficinas del centro porteño y con el consentimiento de funcionarios como Baratta.
¿Qué dice el empresario que fue parte del esquema? 🗣️
Juan Carlos De Goycochea, que también se acogió a la figura de imputado colaborador, contó detalles de cómo se realizaban estos pagos. Relató que, en varias ocasiones, le entregaron dólares en efectivo en oficinas y que Baratta siempre le indicaba que los fondos eran para la campaña electoral, aunque en realidad, según el empresario, se trataba de sobornos. Además, explicó que estos pagos eran necesarios para evitar que la obra fuera paralizada o que se cancelaran los contratos, ya que el gobierno usaba la extorsión como estrategia.
¿Qué más salió a la luz? 🔍
El juicio también abordó otros casos de pago irregular, como la construcción del soterramiento del tren Sarmiento, donde participó la firma IECSA, vinculada a Ángelo Calcaterra, primo del expresidente Mauricio Macri. Aquí también hay denuncias de anticipos de obra sin destino claro y posibles pagos ilegales, aunque en este caso, la defensa argumentó que estos fondos podrían haber sido aportes de campaña.
Todo esto revela un entramado complejo donde financiamiento ilegal, sobornos y contratos inflados parecen haber sido moneda corriente en varias obras públicas del país, en un período donde la corrupción dejó una huella profunda en la infraestructura y en la política argentina.
¿Qué sigue en el juicio? ⚖️
Por ahora, la causa sigue en marcha, con testimonios clave que buscan demostrar cómo funcionaba este circuito de sobornos y sobrecostos. La justicia busca esclarecer cuánto dinero se desvió, quiénes estuvieron involucrados y qué impacto tuvo en las obras y en la política del país. La expectativa es que estos casos sirvan para entender mejor cómo funciona la corrupción en las grandes obras públicas y qué medidas tomar para evitar que vuelva a suceder.




