¿De qué está hecha la estabilidad del Gobierno? 🏛️

El respaldo económico del Gobierno de Javier Milei parece más frágil de lo que parece. La clave de su estabilidad es el superávit fiscal, que en teoría significa que el Estado está gastando menos de lo que ingresa. Pero, en realidad, esa tranquilidad se sostiene más por la disciplina diaria para no gastar que por cambios profundos en el Estado. Los datos de la Tesorería Nacional muestran que, en lugar de reducir el gasto, el Gobierno está endeudándose más para mantener las cuentas en orden.

La deuda flotante, un arma de doble filo ⚠️

Uno de los principales problemas es el aumento de la deuda flotante, que es la deuda que el Estado tiene con proveedores y que demora en pagar. Desde marzo del año pasado, esta deuda creció un 14% en términos reales, alcanzando los 4,04 billones de pesos en marzo, un aumento de casi 2 billones respecto a febrero. Para poner en perspectiva, en el mismo mes del año pasado, esa deuda equivalía a unos 3,5 billones ajustados por inflación.

Este retraso en los pagos ha generado protestas en varias áreas, ya que muchos proveedores y sectores sienten que no les están pagando a tiempo. La situación es tan delicada que, para cumplir con los números del acuerdo con el FMI, el Gobierno tuvo que apurar los pagos o postergarlos, sin que eso afecte la revisión del acuerdo.

¿Cómo impacta esto en las cuentas del Estado? 📊

Durante los primeros meses del año, el Gobierno logró mantener un superávit primario —que es la diferencia entre ingresos y gastos, sin contar los intereses de la deuda— de 4,5 billones, cuando solo necesitaba 4,3 billones para cumplir con el acuerdo. Pero esto no significa que tenga una economía sana; en realidad, está usando recursos de forma muy ajustada, y con pagos atrasados, para que las cuentas cierren.

¿Por qué no hay una reforma de fondo? 🔧

Un experto como Pablo Gerchunoff explicó que el Gobierno busca mantener el equilibrio fiscal, pero sin hacer cambios profundos en cómo gasta. La estrategia de Milei parece estar basada en mantener a raya el gasto, pero sin aumentar impuestos o hacer reformas que reduzcan el Estado. Eso hace que, en realidad, el equilibrio sea más una apariencia que una realidad sólida y sustentable.

La economía real y la recaudación 💸

La recaudación de impuestos sigue en baja, debido a la caída del consumo y a que algunos sectores, como la industria y el campo, están menos activos. Aunque hubo ingresos extraordinarios por privatizaciones y ventas de recursos, como las represas del Comahue, estos no alcanzan a compensar la pérdida de recursos de actividades habituales.

En los primeros tres meses del año, el Estado ingresó más de 2 billones de pesos, pero gran parte de ese dinero vino de ventas y privatizaciones, no de impuestos. Esto indica que la base de ingresos no está siendo sólida y que las cuentas públicas dependen mucho de recursos extraordinarios, más que de una economía en crecimiento.

¿Qué se espera para los próximos meses? 🚀

El equipo económico de Milei confía en que la economía mejorará en la segunda mitad del año, con una caída de la inflación y un repunte en la actividad. Si eso sucede, la recaudación tributaria debería subir, ayudando a equilibrar las cuentas sin necesidad de recurrir a más endeudamiento.

De hecho, los datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal muestran que, en el primer trimestre, los ingresos tributarios bajaron un 8% en términos reales, aunque los ingresos no tributarios, como las privatizaciones, aumentaron casi un 40%. Esto refleja que la economía aún no se recupera del todo, y que la estabilidad fiscal actual sigue dependiendo de recursos extraordinarios y de la demora en pagos a proveedores.

¿Qué significa esto para todos? 🤔

En definitiva, la supuesta estabilidad del Gobierno de Milei se basa en artimañas y en mantener las cuentas a flote con deuda y pagos atrasados, en lugar de un cambio profundo en cómo se administra el Estado. La pregunta que queda en el aire es cuánto tiempo podrá sostenerse esta estrategia sin que la economía real sufra las consecuencias.