Un cierre audaz que desafía los límites tradicionales 🎭

El ciclo Colón Contemporáneo cerró su temporada con un programa que llevó la experimentación a otro nivel, explorando cómo la música y el lenguaje pueden fundirse y desafiar las convenciones. Tres piezas muy distintas, pero con un hilo en común: la búsqueda de entender y jugar con los límites entre sonido, emoción y significado.

¿Y si la voz y la música fueran lo mismo? 💭🎤

Una de las ideas principales que atravesó este ciclo es la teoría de Rousseau: antes de que el lenguaje se separara en palabras y reglas, los humanos se comunicaban cantando. Para Rousseau, la vibración de la voz, su respiración y su color, son más antiguas que la palabra misma. La música y el lenguaje nacen juntos, en un flujo emocional y corporal que todavía podemos sentir hoy.

Las danzas de Schubert: un gesto previo a la palabra 🩰🎹

El concierto empezó con las Deutsche Tänze y las Écossaises de Schubert, interpretadas por el pianista Joonas Ahonen. Estas miniaturas, con un movimiento casi doméstico, parecen recordar esa conexión primitiva entre cuerpo y sonido. La melodía surge como un balbuceo luminoso, un canto que no busca decir nada en particular, sino resonar y emocionar, en un estado prelingüístico.

Voces que se vuelven música y viceversa 🎼🗣️

Luego, el ciclo Voices & Piano, de Peter Ablinger, llevó esa idea un paso más allá. El compositor empezó en 1998 y, poco antes de su muerte en 2023, terminó una pieza que fue estrenada en este ciclo: los cantos chamánicos de Lola Kiepja, una de las últimas integrantes del pueblo indígena selk’na de Tierra del Fuego.

Lo interesante es que estas piezas no separan la voz hablada de la música. El piano traduce la prosodia de voces de diferentes contextos, desde discursos políticos y culturales, hasta cantos tradicionales. Lo que importa no es tanto qué se dice, sino cómo suena: las inflexiones, las curvas melódicas, la respiración. Ablinger logra devolverle al piano esa cualidad vibratoria y afectiva del origen del lenguaje.

Cuando la música habla con la voz de Rousseau ✨

Las miniaturas románticas de Schumann, como las Albumblätter y las Romanzen, parecían escenas de un discurso interno, confesiones que emergen del piano. La música en estos momentos se presenta como una voz que se despierta, con inflexiones que parecen humanas, casi como si el piano hablara con un tono íntimo y visionario.

El cuerpo y la música en estado puro 🔥🎹

El ciclo también incluyó una pieza impactante: flagellatio ii (torso) de Raphaël Languillat, en su estreno local. Inspirada en la flagelación de Cristo y en el claroscuro de Caravaggio, la obra trabaja en la frontera entre lo visual y lo musical. El piano, sin melodías ni armonías dulces, se convierte en un instrumento de percusión pura, en una secuencia rápida y repetitiva que refleja el límite del cuerpo y el sonido.

En esta pieza, la sala permaneció en la penumbra, con solo un haz de luz sobre el pianista. La imagen de su cara proyectada en la pantalla refuerza la idea de que el piano se vuelve un cuerpo vivo, respirando, sufriendo, al borde de dejar de hablar. Para Languillat, la música surge cuando el cuerpo está en su extremo, en ese momento en que ya casi no puede comunicar.

Resonancia y espacio: el fin del ciclo 🎙️🌌

La segunda parte del programa se abrió con I Am Sitting in a Room de Alvin Lucier, interpretada por Maricel Álvarez. La obra consiste en grabar y volver a reproducir una voz hasta que las palabras desaparecen, dejando solo vibraciones y resonancias. La voz se disuelve en la acústica del espacio, y lo que queda no es lenguaje, sino pura resonancia.

En un teatro tan grande como el Colón, el efecto no fue tan claro como en espacios más pequeños. La resonancia tardó en definirse, y la obra perdió algo de su fuerza. Sin embargo, la intervención de Sebastián Verea en el diseño sonoro y la iluminación de Ariel Conde lograron crear una experiencia inmersiva que acompañó este experimento sonoro.

¿Qué nos dejó este ciclo? 🎶🤔

Este cierre del Colón Contemporáneo fue una invitación a repensar la música y el lenguaje como un solo flujo, un territorio donde las fronteras se desdibujan. Desde las danzas de Schubert hasta la exploración del espacio acústico, el programa desafió las ideas tradicionales y propuso una mirada más afectiva y corporal sobre cómo nos comunicamos y expresamos a través del sonido.