Un cierre diferente para el Teatro Colón 🚪✨

El Teatro Colón acaba de cerrar su temporada con un programa que rompió moldes y sorprendió a todos los asistentes. En esta ocasión, en lugar de ofrecer los clásicos conciertos, presentó un ciclo llamado Colón Contemporáneo que combinó música, arte sonoro y experimentación visual, todo en una misma noche.

¿De qué se trató exactamente? 🎶🗣️

La propuesta giró en torno a tres piezas muy especiales, que unen el piano y la voz hablada de una forma única. La primera parte del evento fue una selección del ciclo Voices & Piano, del compositor europeo Peter Ablinger. En estas obras, las voces de figuras históricas y personalidades de la cultura se grabaron y se reprodujeron a través de parlantes, en lugar de que las canten en vivo.

El piano, en cambio, interpretaba una partitura que no buscaba que se entienda lo que dicen las voces, sino que se enfoque en su sonido físico: inflexiones, tonos, ritmos y propiedades acústicas. Es decir, escuchar la voz como si fuera un instrumento más, y el piano como si hablara. Ablinger, considerado un pionero en la música experimental, busca que el público se fije en lo que quizás pasa desapercibido: el sonido de las palabras en su dimensión física y sonora.

Un ciclo con historia y nuevas voces 🔥

Este ciclo, muy extenso, presentó en esta ocasión varias obras dedicadas a grandes nombres como Bertolt Brecht, Hanns Eisler, Pier Paolo Pasolini, y compositores como John Cage, Morton Feldman, y Alvin Lucier. Todas fueron seleccionadas por el reconocido pianista Joonas Ahonen, especialista en este tipo de repertorio.

Además, la noche tuvo un momento muy especial: el estreno mundial de una pieza escrita por Ablinger poco antes de su fallecimiento. Esta obra incorpora el registro de una voz muy particular: la de Lola Kiepja, la última chamana selk’nam de Tierra del Fuego. Este “retrato sonoro” combina sonidos ancestrales con miniaturas pianísticas de compositores clásicos como Schubert, Schumann y Webern.

Una obra que mezcla lo visual y lo musical 🎨🎼

La segunda parte del programa contó con una obra del compositor marroquí Raphaël Languillat, titulada flagellatio ii (torso). Inspirada en una pintura de Caravaggio, la pieza busca explorar el contraste entre lo visual y lo musical, y qué tan ligados están ambos mundos. La técnica de esta obra se basa en una estructura rítmica intensa, con una repetición de notas que genera una resonancia particular, evocando las ideas del compositor Alvin Lucier.

El cierre con un clásico experimental 🌀

Para cerrar la noche, se presentó I am sitting in a room de Alvin Lucier, una obra creada en 1969 que se convirtió en un clásico de la música experimental. En ella, Lucier grabó su propia voz leyendo un texto y lo reprodujo en la misma sala, repitiendo la grabación varias veces. Con cada repetición, las resonancias del espacio acoplaban y modificaban la voz, hasta que esta se transformaba en un puro sonido, eliminando la palabra original. La obra invita a reflexionar sobre cómo el espacio y la tecnología influyen en la percepción del sonido y la voz.

Un evento para los amantes del arte y la experimentación 🎧✨

Este concierto fue dirigido por Sebastián Verea, responsable del diseño técnico y audiovisual, quien logró crear un ambiente que potenció la experiencia sensorial y conceptual del ciclo. La participación de la recitante Maricel Álvarez también aportó un toque especial, haciendo que la noche fuera una fusión de sonidos, imágenes y emociones.

En resumen, la noche en el Colón fue mucho más que un concierto: fue una experiencia que invitó a escuchar y a ver la música desde una perspectiva diferente, desafiando las ideas tradicionales y abriendo puertas a nuevas formas de entender el arte sonoro y la música contemporánea.