Un evento que sacude Buenos Aires y despierta pasiones

En una mañana soleada en Saavedra, las oficinas de Mercado Libre parecen estar en calma, pero en el sexto piso, todo cambia. Allí, una sala de conferencias se prepara para algo diferente. La presencia de Franco Colapinto, el piloto argentino de 22 años, genera expectativa. Y cuando llega, su espontaneidad rompe el hielo: con humor, dice que se siente en Pasapalabra.

El gran show en Palermo: la vuelta de la F1 a Argentina

En unas horas, Colapinto será protagonista de uno de los eventos más importantes del año en Buenos Aires. Manejará un Fórmula 1, específicamente un Lotus E20 con motor V8, en las calles de Palermo. Un espectáculo que no solo busca entretener, sino también enviar un mensaje claro: la posibilidad de que la Fórmula 1 vuelva a la Argentina después de más de 25 años.

Este evento es especial porque ha llamado la atención de medios internacionales, como Sky, que tiene presencia en lugares donde el deporte es muy popular. La organización y el piloto coinciden en que esto es un paso clave para demostrar el potencial que tiene el país para albergar nuevamente una carrera de F1.

¿Por qué es tan importante esto?

Colapinto, que disputa su primera temporada como piloto titular en F1 tras correr con Williams y pasar a Alpine como reserva, explica que que la presencia de la categoría en Buenos Aires sería un logro enorme. Para él, es como un primer paso para poner en evidencia cuánto puede generar un evento así en la Argentina. “Es muy importante para el futuro y para que vuelva la Fórmula 1 al país”, afirma con entusiasmo.

El piloto también compartió que se sorprendió al escuchar que se esperan unas 500 mil personas en el evento del domingo. La magnitud de la multitud refleja el amor que despierta la F1 en Argentina, y también la expectativa por el regreso de la categoría reina del automovilismo.

Un vistazo a las obras y las expectativas

Colapinto visitó en enero la nueva pista del autódromo Oscar y Juan Gálvez, y notó que todo había cambiado mucho. La obra, aunque todavía en proceso, le da esperanza a que la vuelta de la F1 a Argentina sea posible. Él mismo cree que si las cosas siguen avanzando con la misma fuerza, la carrera podría llevarse a cabo en 2027 o 2028.

El piloto destaca que la condición de la pista y las instalaciones son cruciales para que la categoría regrese. Aunque reconoce que hay muchas variables políticas y negociaciones en juego, confía en que si todo se alinea, los argentinos podrán volver a ver un Gran Premio en su país.

El fenómeno Franco y la pasión que despierta

Más allá de la organización y las obras, lo que realmente emociona a Colapinto es el impacto que genera en la gente. Él mismo habla de una “francomanía” que se ha creado, algo que, dice, es muy distinto a lo que pasa con otros pilotos. La pasión de los fans, la energía en las calles y el fervor que despierta en los seguidores, incluso los que no son fanáticos del automovilismo, son cosas que lo sorprenden y motivan.

El domingo, en medio de la multitud que seguramente estará en Palermo, Colapinto tendrá un momento único: la presencia de su abuela. Ella fue quien lo vio partir a los 14 años desde Pilar rumbo a Italia, donde vivió solo para seguir su carrera. Para él, que su familia pueda verlo en un Fórmula 1 en Argentina es un motivo de alegría enorme. “Quería traerles esto a los argentinos, que puedan vivirlo de cerca”, dice con emoción.

Un momento que recarga energías y deja huella

Para Colapinto, volver a su país y sentir ese apoyo es algo que lo llena de energía y lo hace recordar por qué ama lo que hace. La presencia de su abuela en la tribuna será uno de esos momentos especiales, que le dan fuerza para seguir persiguiendo su sueño.

Y cuando el motor rompa el silencio en Palermo y él realice sus primeros trompos con el Lotus, será la materialización de esa ilusión colectiva. La vuelta de la Argentina a la Fórmula 1, que muchos llevan esperando décadas, está cada vez más cerca. Solo falta que todas las piezas encajen para que la historia continúe y el país vuelva a brillar en el mundo del automovilismo.