Una zona que genera risas y polémicas
El sorteo de la Copa Sudamericana dejó más que solo partidos en el papel. En el Grupo G, que comparte Olimpia de Paraguay, Vasco da Gama de Brasil, Audax Italiano de Chile y Barracas Central, se armó un escenario que mezcla amistad, historia familiar y una buena dosis de humor. La particularidad más llamativa es que se enfrentan equipos con conexiones muy especiales.
Olimpia y Barracas, una historia de vínculos y sonrisas
Por un lado, Olimpia, uno de los clubes más grandes de Paraguay, tiene en su presidencia a Alejandro Domínguez, quien también preside la Conmebol. Pero lo que pocos saben es que en Barracas Central, equipo que por primera vez participa en una competencia internacional, juega su hijo Matías como presidente y su otro hijo Iván como capitán. Todo esto genera una situación curiosa y hasta divertida, que no pasó desapercibida para los hinchas y los que siguen de cerca el fútbol sudamericano.
El propio Alejandro Domínguez compartió en sus redes una foto en la que se lo ve sonriendo con Chiqui Tapia, presidente de la AFA y amigo cercano de su familia. La amistad entre ambos dirigentes suma un ingrediente más a esta historia, que va más allá de los resultados en la cancha.
¿Qué dice la historia familiar?
El vínculo entre Alejandro Domínguez y Olimpia tiene raíces profundas. Su padre, Osvaldo Domínguez Dibb, fue tres veces presidente del club y fue quien le transmitió la pasión por ese equipo. Osvaldo falleció en 2024, pero su legado y enseñanzas aún están presentes en la familia y en la forma en que Alejandro vive y administra su relación con el fútbol.
Desde joven, Alejandro estuvo involucrado en el club y fue parte del directorio. En 2017, en plena celebración por los logros del Olimpia, expresó cuánto significa para él esa institución. En esa oportunidad, destacó que ser dirigente no solo implica ser hincha, sino también tener valores y coraje para afrontar los desafíos que presenta el club.
El cruce con amigos y rivales
El primer enfrentamiento entre Olimpia y Barracas será en la segunda fecha, que se jugará en Asunción entre el 14 y 16 de abril. La revancha, en cambio, tendrá lugar en Buenos Aires, en la cuarta fecha, del 5 al 7 de mayo. Todavía no está confirmado el fixture completo, pero la expectativa crece, especialmente por la historia de amistad y rivalidad que une a los dirigentes.
Una curiosidad más: no sería la primera vez que Olimpia visita el estadio Claudio Tapia, en caso de que se habilite para el torneo internacional. La semana pasada, Alejandro Domínguez recorrió ese estadio en Argentina junto a Chiqui Tapia, en un gesto que algunos interpretan como una muestra del buen vínculo que hay entre ambos.
¿Qué esperar del próximo duelo?
La expectativa ahora está en la publicación oficial del calendario de la Copa Sudamericana, que determinará día y horario del enfrentamiento. La emoción está a flor de piel, y más aún por la historia que une a estos dos clubes y sus dirigentes, que parecen jugar con el doble sentido de la amistad y la competencia.
¿Se animarán a apostar algo? Solo queda esperar y ver cómo se desarrolla esta historia, que combina el deporte, la amistad y un poco de humor en un momento que promete ser memorable para todos los que siguen el fútbol sudamericano.




