Un predio de 80 mil metros cuadrados: ¿para quién?

En los últimos meses de 2023, el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner tomó una decisión que generó mucha polémica: le entregaron gratis un predio de 80 mil metros cuadrados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Lo llamativo es que ese terreno, propiedad del Estado, fue desafectado en un proceso acelerado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que en ese momento tenía como vicepresidente a Juan Debandi, un militante cercano a Máximo Kirchner y ligado a La Cámpora.

¿Qué planeaba la UOM en ese predio?

El sindicato anunció que construiría allí un centro multifuncional que incluiría un centro de convenciones, aulas de capacitación, un centro deportivo y talleres formativos. Además, tenían en mente un estacionamiento gigante, todo financiado con fondos de los propios afiliados. La idea era tener la sede más moderna y grande del gremio, con el objetivo de ofrecer diferentes espacios para sus actividades y eventos.

El proceso exprés y las conexiones políticas

El trámite para conseguir el predio fue sorprendentemente rápido. El 18 de septiembre de 2023, Furlán, el secretario general de la UOM, presentó un pedido formal para que le otorgaran el usufructo del terreno sin pagar nada. En ese momento, ya mantenían conversaciones con el ministro de Defensa, Jorge Taiana, y con Debandi, en una especie de acuerdo previo que aceleró todo el proceso.

Solo dos días después, la AABE comunicó que la intención era desafectar esas tierras del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas, para entregarlas en forma precaria y gratuita a la UOM. La desafectación definitiva se firmó en noviembre, en un proceso que, por lo general, en un Estado grande y con muchos trámites, podría haberse demorado meses o incluso años. Todo ocurrió en el último trimestre del Gobierno de Cristina Fernández, en medio de una serie de decisiones que parecieron hechas a toda velocidad.

Un acuerdo con cláusulas polémicas

El acuerdo firmado con la UOM estableció que el sindicato eximiría al Estado de juicios y otros procesos, a cambio de tomar posesión del predio antes de que fuera estatal. La construcción del centro multifuncional, además de los planos y estudios preliminares, ya tenía un estudio de arquitectura contratado meses antes, con vínculos claros con La Cámpora y Máximo Kirchner.

El estudio de arquitectura, liderado por Martín Reibel Maier y Andrea Mercado, tiene fuertes lazos con esa agrupación. Reibel Maier, por ejemplo, compartió aulas con Máximo en su infancia y fue vicepresidente de la AABE entre 2012 y 2015. La esposa, Mercado, también ocupó cargos en empresas estatales y en la gestión bonaerense, siempre con apoyo de Máximo Kirchner.

¿Un hotel en el predio? La idea que quedó en la cabeza

Desde julio de 2023, el sindicato empezó a planear en secreto la construcción de un hotel en ese mismo predio, con la intención de alojar afiliados y organizar eventos con invitados. Aunque esa propuesta no fue incluida en los planes oficiales que presentaron a la AABE, parece que la idea todavía seguía en la cabeza de Furlán, al menos hasta principios de 2024.

Contratos millonarios y negocios turbios 💰

El estudio de arquitectura de Reibel Maier y Mercado cobró millones por su trabajo. En julio de 2023, le enviaron propuestas a la UOM para hacer los planos preliminares y el diseño conceptual del proyecto, por honorarios que iban desde los 3,9 millones hasta casi 5 millones de pesos, más IVA. Pero el costo total de la confección del anteproyecto avanzado, que se entregó en febrero de 2024, fue mucho mayor: aproximadamente 127 millones de pesos, sumando honorarios y gastos.

Estos negocios no solo implicaron millones en honorarios, sino que también muestran cómo la relación entre el gremio y los arquitectos vinculados a La Cámpora se fue fortaleciendo en los últimos meses, en un contexto donde la transparencia y la legalidad estuvieron en duda.

La trama de fondos y negocios en la UOM

Por otro lado, la UOM también estuvo en el centro de otra polémica: en febrero de 2023, María Soledad Calle, vinculada a La Cámpora, logró que su empresa USEM SA se quedara con la administración de más del 80% de los fondos que recaudaba el sindicato. Con esa gestión, Calle facturaba alrededor de 100 millones de pesos mensuales, y acumuló propiedades, vehículos de lujo y viajes en distintos destinos.

Además, se conoció que Calle compró un departamento en un edificio donde Cristina Kirchner pasa parte de su arresto domiciliario, lo que generó sospechas y allanamientos por posibles irregularidades en la gestión de fondos del sindicato y en la compra del inmueble.

¿Qué pasa ahora con ese predio?

En abril de 2024, el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, envió una carta documento al sindicato de la UOM, ordenándole detener cualquier obra en ese predio. Argumentó que las obras planeadas no cumplían con la zonificación del municipio y que la forma en que se aceleraron los permisos generaba dudas sobre transparencia y legalidad. Sin embargo, todo quedó en veremos y las construcciones aún están en el aire.

¿Un negocio entre amigos y el Estado?

Lo que está claro es que esta historia revela cómo, en un país con una estructura burocrática extensa, algunos movimientos rápidos y conexiones políticas pueden cambiar el destino de un predio estatal, beneficiando a ciertos actores con vínculos políticos y económicos. La pregunta que queda en el aire es si esos negocios favorecen a todos o solo a unos pocos.