En Argentina, el mundo judicial se convirtió en un escenario de tensión y peleas internas que, aunque parecen lejanas, afectan directamente a quienes estamos del otro lado, mirando desde afuera. La historia reciente muestra cómo las decisiones en los tribunales y las peleas por nombramientos y causas sensibles pueden cambiar el rumbo político y judicial del país.
¿Qué pasa cuando la política entra en la Justicia? 🔍
La ex presidenta Cristina Kirchner ha sido un ejemplo claro de cómo, cuando siente que la justicia la acorrala en diferentes causas, opta por responder con un enfoque más político que legal. Después de varios fallos en su contra, como la condena a 6 años por corrupción, ella ha recurrido a insultos y acusaciones que buscan desprestigiar a los jueces, llamándolos «monigotes». Sin embargo, la realidad muestra que, en el fondo, la justicia sigue su curso y la condena quedó firme.
El plan de los Milei: una batalla por el poder judicial 🔥
Ahora, en 2026, los hermanos Milei están lanzando su propia ofensiva. Decidieron involucrarse en un terreno que antes solían evitar: la selección y nombramiento de jueces. ¿Por qué? Porque consideran que tener control sobre los tribunales es una estrategia clave para consolidar su poder y avanzar en su agenda política.
Este movimiento genera preocupación en otros sectores del círculo rojo, que temen que el control sobre la justicia pueda afectar decisiones importantes y el equilibrio del poder en el país. Sin embargo, por ahora, para la mayoría de la gente, estos enfrentamientos parecen estar lejos de su vida cotidiana.
El rol del Gobierno y las internas internas 🏛️
El gobierno actual, liderado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, está muy concentrado en la pelea judicial. Aunque enfrenta varias denuncias y escándalos, uno de sus principales focos es asegurarse un respaldo en los tribunales. Desde el Ejecutivo, aseguran que Karina, una figura clave en esas decisiones, está muy metida en la selección de jueces y en frenar conflictos internos, como la tensión con Santiago Caputo, que también tiene intereses en el área judicial.
¿Qué pasa con los jueces y los nombramientos? 🧑⚖️
El plan del gobierno era reemplazar a Mariano Cúneo Libarona en Justicia por Sebastián Amerio, pero esto no prosperó. En su lugar, Karina Milei decidió apostar por Juan Bautista Mahiques, un exfiscal general de la Ciudad, que tiene buena relación con los sectores judiciales y puede ayudar a avanzar en la designación de jueces afines.
Pero no todo es tan sencillo. Los movimientos en los tribunales enfrentaron obstáculos: los casos relacionados con las criptomonedas y Adorni cayeron en manos de jueces con una línea distinta a la que buscaba el gobierno. Entre ellos, Marcelo Martínez de Giorgi y Ariel Lijo, quienes tienen una historia y conexiones que complican el panorama para los intereses del Ejecutivo.
¿Y quién manda en la pelea por la justicia? 🤔
Una fuente cercana al mundo judicial explica que Lijo, con causas pendientes desde hace años, ahora está en una posición de poder y puede influir en decisiones importantes, como la posible candidatura de Adorni o incluso su propia aspiración a convertirse en Procurador de la Nación. Este tipo de movimientos genera una especie de duelo interno que deja dudas sobre quién tiene más peso en la escena judicial.
¿Qué impacto tiene esto en la política y la gente? 🌍
Por ahora, estos enfrentamientos en la justicia parecen ser una lucha de poder entre actores que, en realidad, tienen poco que ver con la vida diaria de la mayoría. Sin embargo, el resultado de estas peleas puede terminar afectando decisiones judiciales que impacten en temas importantes para todos, como derechos, libertades y justicia en general.
El contacto entre el gobierno y la Corte parece haberse fortalecido con la llegada de Mahiques, pero el partido todavía no tiene un ganador claro. La pelea por el control judicial sigue abierta y, en esa lucha, todos estamos observando.




