Una tarde que quedó en la historia del fútbol argentino 🌟
El 26 de enero de 1986, el Estadio Monumental fue testigo de uno de los partidos más increíbles y recordados del fútbol argentino. Hace exactamente 40 años, River Plate y Argentinos Juniors protagonizaron un encuentro que todavía hoy se recuerda con emoción y asombro, considerado por muchos como el mejor partido de la historia del fútbol en Argentina.
Un espectáculo de goles y emociones 🔥🎯
El partido terminó 5-4 a favor de River, en un encuentro lleno de goles, jugadas de lujo y momentos de pura adrenalina. La crónica de aquel día en el diario Clarín lo definió como un partido memorable, una verdadera obra de arte futbolística. La revista «El Gráfico» también le puso un título contundente: «Partidazo para la historia». La figura de ese día fue Enzo Francescoli, quien anotó dos goles y fue uno de los grandes protagonistas, incluso calificando uno de sus tantos como uno de los más importantes de su carrera.
¿Cómo fue el desarrollo del partido? ⚽🤔
River comenzó dominando, con goles en el primer tiempo de Luis «La Araña» Amuchástegui, Enzo Francescoli y Héctor Enrique. Antes de que terminara esa etapa, Nery Pumpido, arquero de Argentinos, fue expulsado tras una agresión, y Sergio Goycochea ingresó en su lugar.
En la segunda parte, Argentinos Juniors reaccionó con goles de Hernán Videla (penal) y Carlos Ereros, quien recibió un pase brillante de Claudio Borghi. La polémica llegó cuando Amuchástegui marcó su segundo gol, en una jugada que generó debate por una supuesta mano del delantero, pero que el árbitro Juan Carlos Loustau convalidó, provocando protestas en el arco de River.
Luego, Videla volvió a marcar de cabeza y, en una acción polémica, Héctor Enrique fue expulsado tras bajar a Ereros, que se escapaba. River, con nueve jugadores, logró mantener la ventaja y, en un contraataque final, Francescoli se sacó a un defensor y definió con precisión, sellando el resultado 5-4. A pesar de los esfuerzos de Argentinos, con un último gol de Videla en los minutos finales, no alcanzó para empatar.
Un partido que trasciende generaciones 🕰️🎥
Este encuentro quedó grabado en la memoria de todos los que lo vivieron y en la historia del fútbol argentino. Quienes no lo vieron en vivo, pueden revivirlo hoy en videos y resúmenes en plataformas como YouTube. Para Claudio Morresi, uno de los jugadores de aquel equipo, ese partido es uno de sus recuerdos más preciados, comparable a goles legendarios como el de Ernesto Grillo a los ingleses.
Por su parte, Mario Videla, conocido como el «Panza» y autor de tres de los goles del Bicho, recordó que en su memoria siempre quedó ese partido como uno de los más emotivos y de tenis, por la cantidad de goles y errores defensivos de ambos equipos. La dupla ofensiva de River con Francescoli y Morresi fue clave para que el equipo de Héctor Veira lograra una victoria épica en un duelo lleno de dramatismo.
Los protagonistas y la historia detrás del partido 🏆🤝
El encuentro contó con figuras como Pumpido, Gordillo, Ruggeri, Saporiti, Francescoli y el propio Morresi en River, y Vidallé, Borghi, Ereros y otros en Argentinos. El árbitro, Juan Carlos Loustau, fue clave en la resolución de varias jugadas polémicas. Los técnicos, Héctor Veira para River y Roberto Saporiti para Argentinos, también dejaron su huella en un partido que quedó marcado en el tiempo.
El contexto de aquella época fue de gran auge para ambos equipos, que estaban en uno de sus mejores momentos. Argentinos Juniors había logrado importantes títulos, incluido el último campeonato nacional y la conquista de la Copa Libertadores en 1985, mientras River también vivía un ciclo brillante, con títulos nacionales e internacionales.
Un legado que sigue vivo 📚⚽
Hoy, cuatro décadas después, ese partido sigue siendo símbolo de la pasión y la magia del fútbol argentino. Para quienes lo vivieron en su momento, fue un día de gloria; para las nuevas generaciones, una historia que vale la pena conocer y recordar. En palabras de Morresi, ese partido será guardado en sus recuerdos como uno de los momentos más emocionantes de su carrera.
Así, aquel 26 de enero de 1986 en el Monumental, quedó plasmado un ejemplo de fútbol para la historia, un duelo que combina talento, dramatismo y pasión, y que sigue inspirando a todos los amantes del deporte rey.




