Un experto en redes y política en el centro del escándalo
Fernando Cerimedo, un consultor argentino con un pasado complicado, acaba de ser detenido en Bolivia acusado de intentar matar a su pareja, Nadia Beller, una dirigente política del país. La historia de este hombre revela un camino lleno de giros peligrosos, conexiones internacionales y una caída que podría ser su final.
¿Quién es Cerimedo y cómo llegó a Bolivia? 🌎
Antes de su detención, Cerimedo había saltado de Buenos Aires a Brasil, luego a Honduras y finalmente a Bolivia, con vínculos en diferentes países latinoamericanos. Su carrera no siempre fue limpia: en 2012, fue condenado por estafa en Argentina, donde vendió una propiedad a dos familias diferentes y se llevó dinero sin devolverlo. Después de esa condena, comenzó a trabajar en el mundo de la consultoría política y los medios, y en 2018 fundó su propia empresa, UPROD SRL, y posteriormente Numer SRL, que se convirtió en una especie de academia de capacitación en campañas electorales.
Conexiones con figuras poderosas y campañas en la mira 🎯
Su influencia fue creciendo rápidamente. Cerimedo trabajó para Javier Milei en la campaña presidencial de 2023, y también colaboró con figuras como Jair Bolsonaro en Brasil, además de asesorar a Nasry Asfura en Honduras. Es socio de empresas relacionadas con tecnología política, muchas de ellas vinculadas a Brad Parscale, exasesor de Donald Trump. La tecnología que usaba, con raíces en la polémica firma Cambridge Analytica, permitía manipular redes y difundir noticias falsas para influir en elecciones en toda la región.
¿Qué hacía en Bolivia y qué revela su declaración?
En Bolivia, Cerimedo llegó en 2022 y rápidamente se convirtió en una figura influyente, asesorando al principal candidato, Rodrigo Paz, hijo del actual presidente del país. Según su propia declaración ante la policía, mantenía una relación sentimental con Nadia Beller desde octubre de 2025, y ella fue quien le ayudó a modificar un decreto que transformó el modo en que el gobierno boliviano podía actuar cuando el presidente estaba en el extranjero. Ese decreto, conocido como el 5515, generó mucha polémica por concentrar poderes en manos del mandatario y alejar decisiones del vicepresidente.
El intento de femicidio y la caída de un poder oculto 🔥
El 17 de agosto pasado, Nadia Beller fue baleada en Santa Cruz de la Sierra mientras era trasladada en ambulancia. La víctima logró denunciarlo en ese momento, asegurando que Cerimedo le había contado detalles de corrupción en Argentina, que afirmaba trabajar «para la CIA» y que hacía negocios ilegales en Bolivia, pagados en dólares en efectivo. Pero lo más grave: la policía lo detuvo en un avión que acababa de llegar desde La Paz, con dinero en sus casas, su celular (que reveló que recibía información en tiempo real sobre el ataque) y su laptop.
En sus dispositivos se encontraron mensajes de supuestos agentes de inteligencia informándole minuto a minuto del atentado. Además, se secuestró dinero en varias de sus propiedades y surgieron indicios de que podría estar implicado en otros delitos, como enriquecimiento ilícito.
¿Quién es realmente Cerimedo? 🤔
Más allá de sus conexiones con figuras internacionales y campañas políticas, el pasado de Cerimedo revela un hombre con antecedentes de estafa y engaños en Argentina. En 2016, fue condenado por defraudación, aunque la sentencia no fue efectiva. Posteriormente, se convirtió en un empresario de seguridad, minería y medios, con vínculos en Washington y con influyentes en la política internacional.
¿Qué sigue? La justicia y un futuro incierto ⚖️
Por ahora, Cerimedo permanece en una cárcel en Bolivia, en Palmasola, enfrentando cargos que podrían tener implicaciones mucho más profundas. La investigación busca determinar si tuvo alguna participación en el intento de femicidio y en otros posibles delitos. La evidencia apunta a que, en su momento, fue una pieza clave en el poder político boliviano, con influencia en campañas y decisiones importantes.
Su historia es un claro ejemplo de cómo una figura con un pasado oscuro puede llegar a ocupar lugares de poder y, eventualmente, caer en la sombra por sus propias acciones. La justicia todavía tiene mucho por investigar, y el destino de Cerimedo está en manos de las autoridades bolivianas.




