¿Recuerdan aquella emoción de hace unos años? La espera, las cábalas y las campañas que alimentaban la ilusión de conquistar una tercera estrella en el fútbol argentino. Desde hace un tiempo, las publicidades vinculadas a los mundiales en Argentina no solo hablan de fútbol, sino también de sueños, esperanza y la pasión que despierta cada Copa. Pero después de la alegría de Qatar 2022, ¿qué pasa ahora con esa ilusión? Vamos a descubrirlo.
De la obsesión a la celebración: la historia que dejó Qatar 2022 🏆
Hasta hace cuatro años, las campañas argentinas relacionadas con los mundiales giraban en torno a una misma idea: la posibilidad de lograr esa tercera estrella que simboliza la gloria. Marcas como Quilmes y TyC Sports jugaron con la nostalgia, las coincidencias y las cábalas, creando publicidad cargada de emoción. En esos spots, cada detalle parecía conspirar a favor del equipo, como si el destino mismo estuviera de su lado.
Por ejemplo, Quilmes lanzó en su campaña «Coincidencias» una serie de hechos que parecían predestinar una gran historia, desde Navidad con lluvia hasta la clasificación de Canadá, pasando por la presencia del mejor jugador del mundo vestido con los colores celeste y blanco. TyC Sports, por su parte, mostró en «Ilusión Argentina de Fútbol» cómo cada gol era celebrado en distintos ámbitos, en una especie de celebración colectiva que parecía unir a todos los argentinos en una misma alegría.
Pero la verdadera cúspide de esa ilusión llegó en Qatar 2022, cuando Argentina levantó la Copa del Mundo tras una final emocionante contra Francia. La escena quedó grabada en la memoria: Messi levantando la copa, millones de festejos en las calles, el clásico himno Muchachos resonando en cada rincón y una euforia que todavía se siente en el aire. La tercera estrella, que parecía un objetivo lejano, se convirtió en un recuerdo imborrable.
El cambio de escenario: ahora, el Mundial 2026
Con la Copa en marcha y Argentina en la cancha, las marcas ya no necesitan convencer a nadie de que el país puede volver a ser campeón. La cuestión ahora es cómo mantener viva esa chispa, esa ilusión que se renovó en Qatar y que todavía late en los corazones de todos. Cada empresa eligió su propio camino para contar esa historia, adaptándose a un contexto en el que la expectativa no solo es jugar, sino también soñar.
Un ejemplo claro es Noblex. La marca de televisores lanzó una campaña titulada «Si pasa lo que todos queremos que pase». Sin decirlo explícitamente, la idea es jugar con la conocida superstición argentina de evitar la mufa — esa mala suerte que todos queremos evitar— y mantener viva la esperanza. La promoción consiste en devolver el doble del dinero a quienes compren un televisor QLED de 100 pulgadas antes del 10 de junio, si Argentina logra el bicampeonato.
¿Por qué esa frase? Porque refleja el espíritu de los argentinos: la confianza en que las cosas pueden suceder si todos ponemos de nuestra parte y seguimos creyendo. Sebastián García Alemán, gerente de Noblex, explica que la campaña no solo busca vender, sino reforzar un vínculo emocional con el público, entendiendo cómo viven y sienten el fútbol en Argentina.
El peso de la historia en la publicidad: Quilmes y su conexión con la pasión 🇦🇷
Otra marca que entendió bien cómo se vive un Mundial en Argentina es Quilmes. Desde hace años, sus campañas en la previa de las copas mundiales combinan fútbol, emoción y cábalas. Para 2026, la marca lanzó «CoRazones para creer», un spot que reúne a figuras nacionales como Manu Ginóbili, Charly García, Di María, Paredes, y otros, para demostrar que la pasión puede más que la lógica.
El mensaje central es que hay cosas que los argentinos hacen con la cabeza, pero las más importantes las hacen con el corazón. La campaña remarca que, en Argentina, la misma pasión que sentimos por nuestro equipo también nos impulsa a seguir adelante, a pesar de las dificultades. La idea es que, aunque la historia tenga sus momentos difíciles, la esperanza y el amor por la camiseta siempre prevalecen.
La unión en el camino: historias de reencuentro y esperanza 💖
Mientras algunas marcas apuestan a mantener viva la ilusión a través de promesas y campañas emotivas, otras buscan fortalecer los lazos familiares y culturales. Es el caso de Grido, que decidió hacer algo diferente: traer de vuelta a argentinos que viven en el exterior para que puedan ver los partidos con sus familias y amigos en el país.
La campaña #RepatriadosGrido invita a contar historias en Instagram y TikTok de quienes quieren volver a reunirse con sus seres queridos para compartir la pasión del Mundial. La idea es que esos reencuentros se conviertan en un símbolo de unión y esperanza, en un momento en que el fútbol vuelve a ser mucho más que un juego.
¿El Mundial empieza antes del primer pitido? 🥅
Por último, no podemos dejar de mencionar a Rexona, que en los últimos meses lanzó la campaña «¿Estamos listos?». En ella, muestra cómo la previa a un Mundial se vive con intensidad en Argentina: los grupos de WhatsApp llenos de cábalas, la organización de asados, la búsqueda de camisetas y esas reuniones con amigos que parecen marcar el inicio de la fiesta.
Para los argentinos, el Mundial no empieza con el primer partido, sino mucho antes, con toda esa energía que se contagia en cada rincón. La idea de Rexona es reflejar esa pasión en cada escena, porque en Argentina, la espera y la ilusión son parte del juego.
¿Y vos? ¿Seguís creyendo en la magia del fútbol? ⚽✨
El Mundial 2026 ya está en marcha, no solo en los estadios, sino también en las calles, en las campañas y en el corazón de todos. La historia argentina en el fútbol sigue escribiéndose y, con ella, la ilusión de volver a ver a nuestro país en lo más alto. Porque, al fin y al cabo, en Argentina, el fútbol es mucho más que un deporte: es una forma de soñar despiertos.




