Una valija, millones en juego y un escándalo que no se olvida

El 4 de agosto de 2007 quedó marcado en la historia política y judicial de Argentina por un hecho que todavía resuena: un empresario venezolano, Guido Antonini Wilson, llegó al Aeroparque Jorge Newbery con un maletín lleno de dinero en efectivo. La suma: ¡US$ 790.550! Pero lo más llamativo fue que no declaró ese efectivo, y eso generó un escándalo gigante que aún hoy sigue dando vueltas.

¿Qué pasó exactamente con Antonini Wilson?

Este empresario, que en ese momento tenía 64 años y era dueño de varias empresas en Venezuela, apareció en Buenos Aires en un vuelo oficial. La historia dice que Antonini llevaba esa valija con una cantidad enorme de dinero, y que supuestamente, esa plata era para la campaña presidencial del kirchnerismo. Él mismo declaró que la valija era para la campaña y que, según lo que le contó Claudio Uberti —que en ese entonces era jefe del Organismo de Control de Concesiones Viales (Occovi)—, el dinero lo manejaba el entonces presidente Néstor Kirchner.

Antonini también contó que el dinero venía de PVDSA, una petrolera venezolana. Después de que salió del país y quedó en libertad en Miami, participó como colaborador en 2013, aportando su testimonio. Sin embargo, la Justicia argentina siempre intentó extraditarlo, pero sin éxito.

¿Qué papel jugó Claudio Uberti?

Uberti, un hombre de 67 años de Santa Fe, fue uno de los personajes clave en el caso. En sus declaraciones, admitió que llevaba bolsos con dinero a la Casa Rosada y a la Quinta de Olivos, lugares donde se toman decisiones importantes en el país. Él mismo confesó que en una oportunidad llegó con 10 millones de dólares a la casa de los Kirchner en Recoleta, pero no estaban, así que terminó entregando el dinero en un restaurante en Belgrano.

Uberti fue condenado en 2023 a cuatro años y medio de prisión, tras declararse arrepentido. Además, en el vuelo del escándalo, viajaba acompañado de su secretaria y otros implicados, como exfuncionarios y venezolanos relacionados con PDVSA, la petrolera venezolana.

¿Y qué pasó con otros personajes ligados al caso?

Julio de Vido, ex ministro de Planificación Federal, fue absuelto en esta causa, aunque en otros casos de corrupción sí fue condenado y actualmente cumple prisión domiciliaria por otros delitos, como la Tragedia de Once. De Vido, que ya tiene 76 años, también fue condenado en causas relacionadas con compras de trenes y otras irregularidades, pero en el caso de la valija, fue exonerado.

Por otro lado, Ricardo Echegaray, quien en ese entonces era titular de la AFIP y también estuvo en la mira, fue absuelto en esta causa por falta de pruebas. Sin embargo, fue condenado en otra causa por defraudación al Estado en el caso Oil Combustibles.

¿Quién fue la que descubrió la valija?

María del Luján Telpuk, una ex policía de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, fue la que se topó con la valija en el aeropuerto. En ese momento, ella tenía 44 años y ahora vive en Hughes, Santa Fe, donde trabaja como decoradora y restauradora de muebles. La policía que ella integraba fue la que puso en evidencia el contenido de la valija que Antonini Wilson transportaba.

¿Y qué más hay en el expediente?

Además de Uberti y Telpuk, otras personas recibieron penas menores por encubrimiento, como María Cristina Gallini, Guillermo David Lucángeli, Rosa Nélida García Santillán y Jorge Felix Lamastra. Pero ninguno de ellos fue a prisión, todos con penas de hasta un año en suspenso. En tanto, otros como Bereziuk y Espinosa, quienes también estaban en esa comitiva, no llegaron a ser condenados en el juicio principal de 2023.

¿Por qué sigue siendo importante este caso?

Más allá de los años, el caso de la valija con millones en efectivo sigue siendo un símbolo de la corrupción en el kirchnerismo y de cómo se manejaba el dinero en esa época. La historia de Antonini Wilson, Uberti y el resto de los involucrados revela un entramado de irregularidades que todavía generan debates y análisis en Argentina.

Lo que quedó claro es que, aunque muchos de los protagonistas ya no están en la escena pública, los ecos del escándalo todavía aparecen en las discusiones sobre política y corrupción en el país. Y ese maletín con casi 800 mil dólares, que parecía sacado de una película, sigue siendo un símbolo de aquellos años turbulentos.