¿Sabías que el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, es hincha de River Plate? ¡Sí, aunque parezca raro para un europeo, tiene sus razones y una historia que sorprenderá a más de uno!

Ceferin, un abogado esloveno con un currículum impresionante (jugador de karate, aventurero que cruzó el Sahara en auto y moto, y que incluso participó en la guerra por la independencia de su país en 1991), confesó en varias ocasiones que su equipo favorito en Argentina es River Plate. ¿La razón? Lo conoció en un partido amistoso y, desde entonces, se convirtió en un fanático del club que, en su país, también tiene una historia especial.

Este fanático del fútbol, que disfruta de jugar con amigos en su tiempo libre, no solo admira a River, sino que también tiene una postura muy clara sobre el poder en el deporte. En medio de un escenario de peleas internas en la FIFA, Ceferin se ha mostrado como un crítico duro del actual presidente del organismo, Gianni Infantino, y de lo que él llama el «populismo» en el fútbol mundial.

¿Por qué Ceferin odia el populismo en el fútbol? 🤔

El jefe de la UEFA no tiene pelos en la lengua y dice que en el fútbol, igual que en otros ámbitos, hay una mezcla peligrosa de poder y personas con ambiciones megalómanas. Para él, esa combinación puede ser fatal. Aunque no tiene a nadie en concreto en mente, su mensaje es claro: el populismo y la concentración de poder son peligrosos y pueden dañar la esencia del deporte.

Ceferin no solo critica a Infantino, sino que también tiene diferencias con otros dirigentes como Claudio Tapia, presidente de la AFA, y Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL. Pero su postura va más allá: quiere cambiar las cosas.

¿Cuál es su plan? ¿Quiere ser el nuevo jefe del fútbol?

Por mucho tiempo, se pensó que Ceferin podría aspirar a la presidencia de la FIFA, pero él mismo aclaró que no tiene interés en ese cargo. ¿La razón? Dice que disfruta mucho su trabajo en la UEFA y que, además, su credibilidad crece si no busca el poder de manera activa.

En una entrevista, el esloveno de 58 años explicó que prefiere mantenerse en su lugar, haciendo cambios desde adentro, en lugar de buscar un puesto en la máxima jerarquía del fútbol mundial. Sin embargo, no oculta que ve un panorama complicado para Infantino, y que en algún momento podría haber un cambio en la FIFA.

¿Y qué pasará con Infantino? 🤷‍♂️

Ceferin cree que hay dos chances: que el actual presidente de la FIFA se dé cuenta de que no tiene suficiente apoyo político y, en ese caso, deje el cargo; o que decida presentarse a las próximas elecciones, pero que enfrentará a un oponente que aún no está definido.

Además, el dirigente europeo tiene una visión clara acerca del futuro del fútbol internacional. Cuestiona la cantidad de equipos en la Primera División argentina, que hoy tiene 30, y considera que en cualquier liga del mundo, más de 20 equipos es demasiado. También sorprendió con su comentario sobre la diferencia entre la Copa Libertadores y la Champions League, diciendo que el fútbol de Sudamérica es más auténtico, más «el fútbol de verdad».

¿Qué busca realmente Ceferin? 🚀

Más allá de sus críticas, Ceferin tiene un objetivo: lograr cambios profundos en el fútbol, esa misma lucha que llevó adelante en la UEFA. Cuando llegó al poder en esa confederación, encontró propuestas sorprendentes, como limitar los mandatos y promover la transparencia, ideas que en su momento parecían impensables.

Hoy, con su mirada puesta en el escenario mundial, se presenta como un outsider que quiere devolverle al deporte su esencia, alejándose del populismo y el poder desmedido, y poniendo en el centro a los clubes, jugadores y aficionados.

¿Será Ceferin el que termine sacudiendo el fútbol mundial?

Solo el tiempo dirá si sus palabras y acciones logran cambiar las reglas del juego. Lo que está claro es que, en un mundo donde el poder y la influencia se mueven rápido, tener a un hincha de River Plate en medio de la pelea por el control del fútbol internacional es, cuanto menos, una historia para seguir muy de cerca. Porque, en el fondo, todos quieren un fútbol más justo, más transparente y, sobre todo, más auténtico.