¿Qué pasó con el sueño de democratizar el cine? 🤔

Hace unos años, Hernán Casciari, conocido por su trabajo como escritor, lanzó un proyecto que parecía revolucionar la forma en que se financian las películas. A través de su productora Orsai Audiovisuales, propuso un sistema de financiamiento colectivo que no dependía de los grandes estudios ni del Estado. La idea era que cualquier persona pudiera invertir en la producción de películas, comprando bonos que iban desde los 100 hasta los 20.000 dólares, con la promesa de recuperar su dinero y, en algunos casos, obtener ganancias. En sus declaraciones públicas, Casciari aseguraba que el dinero se iba a gestionar en una caja común y que todos los inversores serían recompensados de acuerdo a las ganancias del proyecto.

¿Una inversión o un sueño compartido? 💭

Pero lo que parecía ser una apuesta participativa terminó envuelto en controversia. La realidad y las expectativas no coincidieron. Algunos inversores comenzaron a denunciar que las devoluciones eran muy bajas o nulas: hubo casos en los que quienes aportaron 2.500 dólares recibieron solo 56,40 dólares, y quienes invirtieron 850 dólares, apenas 9,87 dólares. Además, algunos registros digitales mostraron saldos mínimos que no alcanzaban para retirar el dinero, generando una gran frustración entre quienes confiaron en el proyecto.

¿En qué se gastó el dinero? 🕵️‍♂️

Otra de las grandes dudas que surgieron fue sobre el destino de los fondos. La denuncia apunta a que los registros financieros, en los que se mostraban planillas de Excel con gastos e ingresos, no estaban auditados ni eran claros. Los denunciantes también alertan que el dinero se transfirió entre distintas producciones para cubrir deudas o sobrecostos sin la autorización de los inversores, lo que genera sospechas sobre la transparencia del manejo financiero.

¿Qué dice la justicia? ⚖️

El conflicto escaló a la justicia. Un grupo de inversores presentó una denuncia penal por presunta estafa y administración fraudulenta. El abogado de los demandantes, Ariel Gil Ces, explicó que la situación podría considerarse una estafa, ya que las personas confiaron en la reputación de Casciari y en las promesas de devolución y ganancias. Además, el abogado remarcó que Casciari, según la denuncia, «blanqueó» la entrada del dinero, pero no la salida, comparando la situación con un esquema de estafa piramidal.

¿Qué pasa con los famosos que promocionaron las películas? 🎥

Varias figuras públicas participaron en la promoción de estos proyectos, entre ellas actores y conductores como Andy Kusnetzoff, Diego Peretti, Darío Barassi y Justina Bustos. Pero el abogado de los inversores advierte que cada uno tendrá que hacerse responsable por lo que dijeron y prometieron, en especial quienes tienen un rol público y promovieron estas campañas.

¿Y qué dice Casciari? 🤷‍♂️

Frente a la situación, Hernán Casciari no hizo declaraciones oficiales a la prensa sobre la denuncia. En el pasado, cuando las dudas crecían en las redes sociales, el escritor solía responder con ironía y llamaba a su proyecto «fraude cultural», una forma de jugar con la idea y crear controversia. Mientras tanto, Orsai Audiovisuales publicó un informe en su sitio web, en el que destacó logros en festivales y el acuerdo con plataformas internacionales como Netflix, HBO y Disney. Sin embargo, también reconocieron que el mercado audiovisual está complicado y que recuperar toda la inversión en algunos proyectos será difícil.

¿Qué sigue para los inversores? 🔚

El balance final de la productora fue que participaron más de 22.000 personas en sus proyectos y lograron realizar varias películas y documentales. Pero, ante la crisis y las denuncias, decidieron cerrar el ciclo de financiamiento mediante bonos y ofrecer un canal para que los inversores puedan hacer consultas y resolver dudas sobre los pagos pendientes. La situación todavía está en desarrollo, y lo que podía ser una forma innovadora de apoyar el cine, hoy enfrenta una dura realidad legal y económica.