¡Un giro en la política! El Gobierno impulsa reformas polémicas en las elecciones

En un movimiento que promete sacudir el panorama político, el Gobierno envió al Senado un proyecto de ley con cambios profundos en las reglas electorales del país. La iniciativa, presentada en la tarde del miércoles, busca eliminar las famosas PASO, modificar cómo se financian los partidos y poner límites a quienes tienen condenas en segunda instancia para ser candidatos. Todo esto con la mira puesta en una reforma electoral que lleva años en discusión.

¿Qué pasa con las PASO? 🚫

Una de las medidas más llamativas es la derogación de las PASO, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, que en las últimas elecciones estaban suspendidas. La idea es que ahora cada partido pueda elegir a sus candidatos según su propia carta orgánica, sin tener que pasar por una primaria nacional. Además, el proyecto contempla reformar el Consejo de Seguimiento Electoral, incluyendo a partidos distritales que no formen parte de agrupaciones nacionales. Esta propuesta llega por cuarta vez al Congreso, en un contexto donde las versiones anteriores enfrentaron resistencia, incluso de algunos aliados del Gobierno.

¿Y qué pasa con los condenados? ⚖️🚫

Otra de las novedades más importantes es la creación de la llamada Ficha Limpia. Según el proyecto, quienes hayan sido condenados por delitos dolosos en segunda instancia, y esa condena haya sido confirmada antes del fin del año anterior a las elecciones, no podrán ser candidatos ni ocupar cargos partidarios. La medida también establece un registro público donde se inscribirán las candidaturas que cumplen con estos requisitos, para transparentar quiénes están habilitados o no para competir.

Financiamiento: menos dinero público, más control 💸

En cuanto a la plata, el Estado seguirá aportando a los partidos, pero con cambios. Solo el 20% del Fondo Partidario será destinado a gastos operativos y aportes extraordinarios, mientras que el resto se repartirá en partes iguales (20%) y en proporción a los votos que cada partido obtuvo en la última elección de Diputados (80%). Solo podrán recibir fondos los partidos que tengan al menos 1% del padrón electoral, y deberán presentar su documentación en tiempo y forma para cobrar el dinero.

Por otro lado, se incrementa el tope de aportes privados de 2% a un 35% del valor del módulo electoral, permitiendo que empresas o individuos aporten más a las campañas. Sin embargo, el proyecto elimina el financiamiento público para campañas, incluyendo los gastos en publicidad y publicidad gratuita en medios, que estaban regulados en la ley anterior.

¿Y los partidos políticos? 📝

Para que un grupo sea reconocido oficialmente, ahora solo necesitará 50 ciudadanos con domicilio en el distrito (antes eran 300). Además, los partidos deberán contar con un sitio web oficial desde que empiezan a formarse y reunir al menos un 0,5% del padrón electoral en afiliados, con un tope calculado como si el distrito tuviera 2 millones de electores, y en un plazo fijo de 180 días, sin prórrogas.

Para convertirse en partido nacional, deberán cumplir con requisitos como tener el mismo nombre y un programa en al menos 10 distritos, además de contar con afiliados que representen al menos el 0,1% del total de inscriptos en el padrón nacional. También se establecen nuevas reglas para evitar que los partidos se diluyan, como la obligación de realizar elecciones internas cada cuatro años y obtener al menos un 3% en dos elecciones consecutivas.

Candidaturas y boleta única 🗳️

Por último, el proyecto contempla la obligatoriedad de presentar avales ciudadanos para postularse a cargos públicos, con una plataforma digital para juntar esas firmas. Además, se reintroduce la boleta única de papel, que permite votar lista completa de un espacio político, y se habilita que los partidos puedan adherir a esa boleta aunque no tengan candidatos en todas las categorías.

¿Qué sigue? 🤔

Este paquete de reformas, que todavía debe ser debatido y aprobado en el Senado, busca modernizar y hacer más transparente el proceso electoral. Pero también genera dudas y resistencia, especialmente en aquellos sectores que temen que los cambios puedan afectar la competencia política. Lo que está claro es que, si se aprueba, marcará un antes y un después en las elecciones argentinas.