¿Qué está pasando con el trabajo en las cárceles? 🤔
En la reciente reforma laboral aprobada por el Congreso, el Gobierno de Javier Milei incluyó un capítulo que, en silencio, busca cambiar las reglas del juego para el trabajo en las cárceles. Aunque no fue tema central en la discusión, este cambio tiene el potencial de modificar cómo los presos pueden trabajar, cobrar y beneficiarse durante su encierro.
¿Qué dice la ley? 📝
En el artículo 1 de la ley de Modernización Laboral, el Gobierno dejó claro que las disposiciones de esta ley no aplicarán a las personas privadas de libertad en cárceles. Es una frase sencilla, pero con un peso importante: evita interpretaciones judiciales que, en el pasado, ya obligaron al Estado a pagar beneficios como aguinaldo, vacaciones y jornadas completas a los presos que trabajan en las cárceles.
¿Por qué es polémico? ⚔️
Hasta ahora, algunos fallos judiciales en Argentina obligaron a que los presos reciban derechos similares a los trabajadores libres. Por ejemplo, en 2014, la Cámara Federal de Casación Penal ordenó equiparar las condiciones laborales de los internos tras un habeas corpus presentado por Yuriy Tiberiyevich Kepych, un sicario ucraniano condenado a cadena perpetua. La sentencia señalaba que, si un preso trabaja, debe tener derechos como sueldo, obra social, capacitación y hasta derecho a gremios. La justicia incluso citó que «el trabajo digno dignifica al hombre».
¿Qué implicó esto? 💰
Como resultado, el Servicio Penitenciario Federal (SPF) empezó a pagar a los presos salarios similares a los de trabajadores libres, usando como referencia el Salario Mínimo Vital y Móvil, que hoy está en unos $346.800 mensuales. Esto significaba que, por ejemplo, un preso que trabajaba solo unas horas, igual recibía el pago completo de ocho horas, si estaba disponible para trabajar.
¿Y qué pasó después? 🔄
Durante años, en la gestión kirchnerista, los derechos en las cárceles se extendieron silenciosamente. En 2021, la Corte Suprema de Justicia ratificó que los presos debían cobrar por las horas efectivamente trabajadas, rechazando que se les pague por jornadas completas sin importar si realmente trabajaban esas horas. Sin embargo, en la práctica, muchos internos seguían cobrando jornadas completas, aún si solo realizaban unas pocas horas de trabajo.
¿Qué quiere hacer el Gobierno de Milei? 🚀
Ahora, con la nueva ley, el Gobierno busca cambiar esa situación. Desde el Ministerio de Seguridad, dirigido por Alejandra Monteoliva, anunciaron que trabajan en una reglamentación para que los presos puedan cobrar solo por las horas que realmente trabajan, además de tener derechos como vacaciones y aguinaldo. La idea es que el trabajo en las cárceles sea más digno, sin dejar de lado la función de resocialización y sin que esto favorezca a quienes cometieron delitos.
¿Qué cambios específicos se proponen? ⚙️
Para evitar que haya interpretaciones judiciales en contra, la ley derogó dos artículos de la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena, que vinculaban el trabajo de los presos a las normas laborales tradicionales. Esto significa que los presos ya no estarán atados a los mismos derechos y obligaciones que los trabajadores en libertad, abriendo la puerta a un nuevo marco legal para su trabajo.
¿Qué sigue? 🔜
Desde el Gobierno aseguran que están trabajando en una reglamentación que garantice que el trabajo en las cárceles sea digno y cumpla con los estándares internacionales. La idea es que los presos tengan la oportunidad de resocializarse, trabajar y cobrar de acuerdo a lo que realmente hacen, sin perder derechos fundamentales.
En definitiva, esta reforma busca un equilibrio entre justicia, derechos humanos y seguridad, en un contexto donde las reglas para los presos están en pleno proceso de cambio. La pregunta que queda en el aire es cuánto impacto tendrá en la realidad de las cárceles y si realmente logrará mejorar las condiciones de los internos sin generar controversias.




