¿Qué pasó con el Presupuesto y por qué genera tensión? 🤔

Todo comenzó en la madrugada del jueves, cuando el oficialismo logró aprobar en la Cámara de Diputados una versión del Presupuesto que dejó a muchos con gusto a poco. La media sanción vino con un capítulo polémico, el capítulo 11, que generó malestar en algunos de sus principales socios políticos, como el PRO y varios gobernadores radicales.

Este capítulo incluía medidas que no cayeron bien y que, si el oficialismo decide mantenerlas, podrían complicar aún más las relaciones internas. Entre los puntos en discusión estaban la derogación de leyes vinculadas a discapacidad y financiamiento universitario, además de una cuestión económica importante: cómo el Gobierno pagará la devolución de fondos de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires, algo que la Corte ordenó y que Jorge Macri, intendente y aliado, había pedido que se resolviera pronto.

¿Qué busca ahora el Gobierno? 🔄

Tras el revés en la votación, el oficialismo empezó a pensar en otras estrategias para cerrar el capítulo del Presupuesto. La idea más concreta ahora es aprobar el texto original en el Senado, incluyendo el polémico capítulo 11, y sesionar en la Cámara Baja a fines de diciembre, posiblemente el lunes 29 o el martes 30. Esto marca un giro respecto a las opciones que barajaron anteriormente, como vetar el proyecto o hacer cambios importantes a último momento.

En el PRO, Cristian Ritondo, líder del bloque, afirmó que está dispuesto a judicializar la designación de auditores en representación de Diputados, un tema que despertó mucho debate y que forma parte de un acuerdo con diferentes sectores del peronismo, incluyendo a Gustavo Sáenz, con vínculos con Sergio Massa, y a La Cámpora.

¿Y qué pasa con las alianzas y las internas? 🤝

La relación entre Ritondo y Martín Menem, un dirigente con historia previa en la política, empezó a mejorar después de un encuentro en las últimas horas. Aunque no siempre han estado en la misma sintonía, lograron reducir las diferencias y trazar una estrategia conjunta para avanzar en una sesión que podría realizarse justo antes de fin de año, si todo marcha bien en el Senado el 26 de diciembre.

Por dentro, las cosas no son fáciles. Ritondo y otros dirigentes del PRO tuvieron que enfrentar internas y algunos cortocircuitos, sobre todo cuando la gestión del Gobierno intentó controlar ciertos nombramientos en la Cámara de Diputados, lo que generó desconfianza y tensión. Sin embargo, lograron dejar de lado esas diferencias para trabajar en una estrategia común.

¿Qué impacto tiene todo esto en la política? 🚧

El oficialismo ha tenido que postergar decisiones importantes, como la reforma laboral, que ahora se tratará en febrero. La caída del capítulo 11 en el Presupuesto también complicó algunos pedidos del Ministerio de Economía, como la derogación de leyes relacionadas con discapacidad y financiamiento universitario, que habían sido impulsadas en última hora.

Por ejemplo, Patricia Bullrich, una figura clave en la mesa política, recomendó no incluir estos temas en el proyecto para evitar más conflictos con el presidente. Además, en la misma línea, se discutió la distribución de fondos y las devoluciones de coparticipación, un tema que también genera debate y que ahora está en el centro de la escena.

¿Qué dicen los protagonistas? 💬

El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien resaltó la importancia del diálogo y la buena voluntad para seguir trabajando en conjunto. La relación, sin embargo, sigue siendo tensa, y algunos sectores del peronismo señalan que Ritondo busca negociar su ingreso en el directorio de YPF, una movida política que genera aún más ruido.

Por otro lado, algunos aliados del Gobierno en distintas provincias se sintieron molestos por ciertos ataques cruzados y declaraciones que mezclaban a diferentes actores políticos, incluyendo a diputados y dirigentes provinciales. Sin embargo, tanto Eduardo Lule Menem como Diego Santilli llamaron a los aliados provinciales para agradecerles y aclarar los trascendidos, buscando mantener la unidad en medio de las diferencias.

¿Qué se espera ahora? 🔮

El escenario político sigue siendo muy frágil. La intención oficial es cerrar filas y aprobar el Presupuesto en los próximos días, pero las tensiones internas y los reclamos de los socios siguen presentes. La estrategia del oficialismo es mantener el capítulo 11 en el proyecto y avanzar con un calendario ajustado, siempre que el Senado dé el visto bueno en diciembre.

Lo cierto es que, con todo en juego, la política argentina continúa en movimiento, buscando reacomodarse para no perder pie en un año que promete seguir siendo desafiante para el Gobierno.