La era de las redes en el deporte: ¿quién manda ahora?

El US Open, uno de los torneos de tenis más importantes del mundo, se convirtió en escenario de una polémica que refleja cómo las nuevas formas de compartir contenido están cambiando la forma en que disfrutamos y vivimos los deportes. Influencers grabando videos, interferencias en los partidos y una actitud que muchos consideran poco respetuosa, marcaron la edición más reciente del Grand Slam en Nueva York.

Influencers en escena: ¿respetar o molestar?

Todo empezó en el debut de Naomi Osaka, la ex número uno del mundo que volvió a disputar un torneo tras un tiempo alejada. La japonesa, que en 2018 y 2020 conquistó el título en Nueva York, se vio en medio de una situación insólita. Mientras jugaba, un juez de silla tuvo que detener el partido varias veces para pedir que unos influencers que estaban grabando videos en TikTok se sentaran y respetaran el evento.

“Tomen asiento, por favor”, pidió el juez en varias ocasiones, en medio de la tensión en la cancha. La advertencia generó un revuelo en las tribunas, con algunos silbidos y gestos de incomodidad. Para Naomi, que en su segundo partido venció a Katerina Siniakova, lo que ocurrió fue un claro ejemplo de cómo algunos espectadores parecen olvidar que están en un evento deportivo, no en una fiesta o un espectáculo de redes sociales.

Tras el partido, Osaka fue clara: “Quien asiste a un evento deportivo debe respetar el deporte. Es una cuestión de cortesía básica. Parece que hay que recordarles que esto es un torneo de tenis, no un show en vivo con influencers que no saben cómo comportarse”.

¿Qué opinan los jugadores? ¿El torneo está cambiando para mal?

Otros jugadores no dejaron pasar la oportunidad para expresar su opinión. El francés Adrian Mannarino, que perdió en su debut, fue uno de los más críticos. Con 38 años, Mannarino se mostró molesto por la laxitud en las normas para los espectadores y por cómo esto afecta a los jugadores. “La gente entra y se mueve, habla, y el torneo lo tolera. No es lo mejor para el deporte”, afirmó. Además, agregó: “El ambiente se está pareciendo a un zoológico, con olores a marihuana y luces artificiales que complican jugar de noche”.

Por otro lado, Daniil Medvedev, campeón en 2021, intentó poner en perspectiva esta realidad. Para él, el objetivo es popularizar el tenis, y si eso implica aceptar algunas molestias, hay que hacerlo. “Se puede hablar con el umpire si algo molesta, aunque a veces no es fácil”, comentó.

La influencia de las redes y las nuevas reglas

El torneo de este año también mostró cómo las redes sociales están marcando tendencia. La organización permitió la acreditación de unos 100 creadores de contenido, de los cuales 20 estaban enfocados en aspectos diferentes al juego en sí, como la oferta gastronómica o los mejores ángulos para selfies. Esto es una señal clara de cómo el deporte se adapta a los nuevos tiempos.

Uno de los momentos más polémicos fue en el partido entre Madison Keys y Alina Korneeva, en la cancha central. Una joven interrumpió el juego para buscar el mejor ángulo y sacarse fotos, lo que generó incomodidad en la jugadora finalista de 2017 y campeona en 2023. Keys comentó que el espectáculo del US Open siempre fue sinónimo de diversión y show, pero también advirtió que hay límites. “Cuando las selfies y las luces se vuelven una molestia y se interrumpe el partido, eso ya no es divertido”, dijo.

¿Hacia dónde va el tenis?

El debate está abierto y muchos se preguntan si esta tendencia continuará o si habrá que ponerle un freno. La realidad es que el deporte está en plena transformación, y los organizadores deben encontrar un equilibrio entre atraer público, mantener el respeto por el juego y adaptarse a las nuevas formas de consumir contenido.

Mientras tanto, los jugadores y los fanáticos parecen estar en la misma página: quieren un tenis que respete sus reglas, su historia y su esencia. Solo el tiempo dirá si esta tendencia a las redes y las interferencias será pasajera o si marcará un cambio definitivo en la forma en que vivimos y disfrutamos el deporte rey.