¿Qué pasó con los jugadores apartados en River?

Después de casi tres meses, River Plate cerró un capítulo polémico y controversial. Los últimos dos futbolistas que permanecían entrenando en el predio de Cantilo, a pocos kilómetros del estadio Monumental, saldrán en los próximos días y así se dará por finalizada la saga de los 14 jugadores que el club había separado del plantel profesional. Un proceso que generó muchas discusiones y que, en números, significó recuperar casi 38 millones de dólares para las arcas del club.

¿Cuánto ganó River con esta limpieza?

De ese total, 12,7 millones de dólares provienen de las ventas de algunos jugadores, mientras que otros 25 millones corresponden al ahorro en salarios y contratos. Todo esto, en un contexto en el que River pudo reforzarse con nombres de alto nivel, incluyendo a campeones del mundo como Nicolás Otamendi, Ángel Correa y Thiago Almada, manteniendo el mismo presupuesto de fútbol del año pasado. Un movimiento estratégico que, desde la dirigencia, consideran como un salto de calidad para el equipo.

¿Qué pasa con los últimos en salir? 🏃‍♂️💨

Los dos últimos futbolistas en salir son Matías Viña y Fabricio Bustos. Ambos estaban en la cuerda floja y su salida será oficial en los próximos días. La diferencia es que Viña, uruguayo, llegó a préstamo desde Flamengo, mientras que Bustos, argentino, ya tenía su contrato rescindido y solo faltaba formalizar la salida.

Fabricio Bustos: adiós a una historia de altibajos

Bustos llegó en 2024 desde Inter de Porto Alegre, en un préstamo que en su momento generó expectativas. La dirigencia pagó 5,5 millones de dólares por su pase, con la ilusión de reforzar la banda derecha del equipo. Sin embargo, su rendimiento no logró consolidarse. Aunque empezó con buenas actuaciones, como en el clásico contra Boca en septiembre de 2024, rápidamente perdió protagonismo con la llegada de Gonzalo Montiel en 2025. Desde entonces, su nivel decayó y pasó a ser suplente.

El defensor se entrenaba en Cantilo desde el 22 de junio y, aunque tuvo algunos sondeos en Brasil y México, nada se concretó. La decisión final fue formalizar su salida, tras acordar la rescisión del contrato, lo que le permitirá a River ahorrar una parte importante de su salario, que finalizaba en diciembre de 2027.

Matías Viña: en busca de un nuevo destino

El uruguayo llegó a principios de año desde Flamengo en condición de préstamo. La intención del club carioca era que cumpliera ciertos objetivos para que la compra obligatoria por 5 millones de dólares se hiciera efectiva. Pero su rendimiento en River no convenció, y además, tenía un salario alto para su rol como suplente. Cuando volvió de su participación en el Mundial Sub-20 con Uruguay, se sumó a los otros jugadores apartados en Cantilo, en un lugar que todavía no tiene vestuarios terminados y donde los futbolistas se cambiaban en un container.

Desde River reconocen que la decisión de apartar a estos jugadores fue estrictamente deportiva, aunque también admiten que las formas de hacerlo pudieron ser mejores. El presidente Stefano Di Carlo explicó que, para sumar refuerzos, primero hay que desprenderse de otros futbolistas y que el proceso, aunque necesario, tuvo errores en cómo se manejó. No obstante, destacaron que en lo privado y en el trato, se actuó con respeto.

El fin de una etapa polémica, pero necesaria

Con las salidas de Bustos y Viña, junto a las otras 12 que ya habían dejado el club, River cierra un capítulo difícil y polémico. La historia de los apartados en Cantilo, que incluyó vestuarios en containers y decisiones que generaron críticas, llega a su fin. Desde la dirigencia consideran que fue una cirugía mayor para poder renovar y mejorar el plantel, aunque reconocen que el proceso tuvo sus fallas y que las formas no siempre fueron las correctas.

¿Qué fue de los otros jugadores apartados? 🔄

Antes de estos dos, otros futbolistas lograron salir del club: Andrés Herrera fue vendido a Columbus Crew por 1,2 millones de dólares; Paulo Díaz rescindió su contrato y se fue a Atlanta United; Maximiliano Meza dejó River para jugar en Independiente; y Alex Woiski se fue a Deportivo Táchira en Venezuela. Además, hubo préstamos y cesiones: Maximiliano Salas a Independiente Rivadavia, Ian Subiabre a Tigre, Santiago Lencina a España, Kevin Castaño a Atlético Mineiro (que pagará 5,5 millones por la mitad de su pase), y Germán Pezzella se fue a Peñarol tras rescindir su contrato.

En los últimos días, se oficializó también la salida de Matías Galarza Fonda a Inter Miami, y Giuliano Galoppo fue cedido a préstamo a Atlanta United, con una opción de compra que River valorará en 6 millones de dólares. Así, con todas estas ventas y cesiones, River logró ingresar 12,7 millones de dólares, cerrando un ciclo difícil y preparándose para una nueva etapa.